Los chistes fáciles que pueden surgir a tenor de este titular mejor los obviamos, pero un sesudo estudio de unos científicos ingleses asegura que esta afirmación es completamente cierta. Se ha demostrado que a las vacas que se les llama por su nombre y se les trata con cariño, producen mas leche que las que son tratadas de modo impersonal. En vez de ganaderos, habrá que contratar animadores socioculturales para amenizar las veladas de la granja.