Concursos dotados de importantes premios hay muchos, pero pocos que superen el millón de dólares. El Templeton Prize, que otorga 1.600.000 dólares, es el premio más generoso jamás concedido a un individuo, y fue otorgado a un sacerdote que fue capaz de ofrecer pruebas de la existencia de Dios utilizando las matemáticas.