A un año de la salida de Modern Warfare, Activision anunció que vería la luz otro título de la saga, esta vez de las manos de Treyarch, quienes hicieron Call of Duty 3, el peorcito de todos. Hasta ahí vamos bien. Pero el público en general comenzó a pensar mal del juego cuando anunciaron que en vez de ser moderno, la ambientación volvería a la Segunda Guerra Mundial. Esto para muchos podrá ser una desgracia, pero a fin de cuentas es cuestión de gustos y personalmente, nos gustan mucho los juegos ambientados en la Segunda Guerra. Todo es más oscuro e improvisado, las armas no son tan poderosas ni automáticas. En fin, es otro tipo de experiencia.
World at War presenta voces actuadas por Kiefer Sutherland y Gary Oldman.
Eso sí, algo que no tenía Treyarch cuando hizo la tercera parte de CoD era el extraordinario motor gráfico de Modern Warfare. Este pedazo de tecnología se mantiene en pie gracias a sus gráficos, efectos y extraordinarias situaciones scripteadas. Sin embargo sigue teniendo un problema que se ha repetido en todas las entregas de esta serie. Por alguna razón, nadie avanza a menos que tú lo hagas primero y aunque aquí tratan de camuflarlo con algunos soldados que salen corriendo a una muerte segura, se nota que todo está esperando a que tú avances. Y si la idea es que el jugador sea un soldado más del montón esto no ayuda a reforzar esa idea. Pero aún así, esta es posiblemente la crítica más dura que se le puede hacer al juego.
El campo de batalla es una lugar caótico y trágico, pero no hay tiempo para lamentos.
Como en todas las entregas de Call of Duty tomarás el rol de dos personajes en frentes de guerra diferentes. Primero empezarás con el soldado estadounidense batallando contra las fuerzas japonesas luego del ataque a Pearl Harbor. Más tarde esta historia se entrelazará con la del soldado ruso que pelea por liberar a su patria de la invasión Nazi. Intercalarás entre estos dos personajes durante las 13 misiones que componen la campaña principal. Como sucedió en Modern Warfare, aunque no hay una narrativa extraordinaria, pronto te sentirás unido a los personajes con los que compartes el campo de batalla y es esa la razón por la que la historia se siente atrapante.