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Por: Tomás García
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miércoles, 12 de noviembre de 2008
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Luego de que Infinity Ward lograra tanto la aclamación de la crítica y el público por igual, eran zapatos difíciles de llenar para Treyarch (desarrolladores de Call of Duty 3). Sin embargo, tomaron el motor gráfico de Call of Duty: Modern Warfare, le agregaron algunas especias y salieron con la nueva entrega de la saga Call of Duty. Una vez más en la Segunda Guerra Mundial.
El juego comienza con dos soldados aliados presos en campo japonés. Mientras te encuentras en cautiverio presencias el asesinato de un compañero y justo antes de que acaben contigo eres rescatado por tus compañeros. Una vez que te unes a ellos comienzas a llevar la batalla para el lado de los asiáticos. Y esto es un punto importante ya que estando tan acostumbrados a pelear contra alemanes ver este cambio de enemigos es un golpe de aire fresco. Principalmente porque se nota mucho la diferencia entre un enemigo y otro.
Como si fuese un juego de terror, los japoneses salen de los lugares menos esperados (a diferencia de esta imagen).
Las tácticas japonesas son bastante inteligentes y te darán más de un susto. Por ejemplo, mientras que te puedes encontrar a los alemanes en sus puestos disparando hasta los tenedores y cucharas, los japoneses tienen un enfoque más táctico en la batalla. Como quedarse tirados en el suelo hasta que el enemigo este cerca y repentinamente pararse a los gritos disparando y apuñalando gente. También otra gran táctica es posicionar francotiradores en los árboles. En ocasiones sucede que vienen corriendo con la bayoneta e intentan apuñalarte, por eso que el ataque melee es mucho más útil esta vez. Hasta en ocasiones que te encuentres en el piso a punto de ser apuñalado tendrás la chance de desviar la bayoneta y clavarle un cuchillo en la yugular. Sí, también este es más violento que su predecesor.
Graficamente se ve muy bien a pesar de alguna que otra textura.
Y aunque no es hasta el punto de ver pedazos volando, es bastante gráfico. Una de las razones de ese efecto es la inclusión del lanzallamas, un arma bastante excluida en este género, seguramente porque el conflicto armado ya fue lo bastante crudo. Pero aunque queramos negarlo, el lanzallamas sí se utilizó en la Segunda Guerra Mundial. Esta arma es bastante poderosa a corta distancia, pero a la vez un poco incómoda de usar ya que es difícil ver si está siendo efectiva hasta que te llenan de plomo o escuchas a los japoneses gritando de dolor. De todos modos esa no es la única arma nueva que Treyarch ha implementado a las ya conocidas, sino que entre las dos campañas podrás encontrar cocteles molotov, perros de ataque, escopetas (armas poco vistas en el género) y hasta la posibilidad de llamar ataques aéreos.
En definitiva la campaña tendrá sus problemas pero está repleta de momentos asombrosos, desde situaciones scripteadas inesperadas hasta duelos entre francotiradores. Todo está contenido en un aura de desesperación e improvisación que solo una ambientación como la de la Segunda Guerra Mundial puede proveer.

Gráficos, multijugador y conclusión

Modern Warfare y World at War

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