Este paso es opcional, pero te recomendamos que busques cualquier parche o actualización disponible para el juego que hayas instalado. En la mayoría de los casos, estas actualizaciones pueden ser descargadas manualmente, y mejorarán tanto el rendimiento como la estabilidad del juego. Para el Call of Duty, el último parche disponible lo lleva a la versión 1.5.
Luego es hora de buscar el crack. Aquí es en donde tus habilidades como navegador de la red brillarán. Si el juego no tiene ninguna clase de actualización, bastará con encontrarlo. Pero si lo has actualizado, el crack debe ser para la versión del parche que has aplicado. Por ejemplo, usar un crack para la versión 1.0 del Call of Duty traería problemas, ya que lo hemos actualizado a la versión 1.5. Deberemos buscar el crack para la versión 1.5, y no otra. Tu primera parada tal vez deba ser la página GameCopyWorld. Allí se encuentran una gran cantidad de cracks para muchos juegos, y posee varios servidores diferentes. Hace mucho tiempo que existe, y nadie ha podido sacarla de la red por la simple (y a la vez efectiva) declaración que hacen apenas ingresas a su página. Sólo puedes usar los cracks de manera personal, no puedes lucrar con ellos, y si tienes una copia de un juego pero no posees el original, debes destruirlo.
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La declaración de GameCopyWorld, apenas ingresas a la página
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Sigue la ruta del ejecutable para poder ubicarlo
Una vez que hayas descargado el crack, debes descomprimirlo a una carpeta temporal. Luego, ve a las propiedades del acceso directo que ejecuta el juego, y toma nota de la ruta del ejecutable. Allí deberás ir. Al llegar a la carpeta en donde está el ejecutable, cambia el nombre del mismo por el que tú quieras. No importa qué nombre le des, mientras sea diferente al original. ¿Por qué hacemos esto? Porque existe la posibilidad de que en el futuro, un nuevo parche sea lanzado, y para poder instalarlo, deberás restaurar el ejecutable original. Si intentas instalar un parche mientras el crack está allí, sólo obtendrás un mensaje de error. Para finalizar, copia el crack en la carpeta del juego, exactamente en el mismo lugar en donde estaba el ejecutable original. Con esto, el crack pasa a cumplir el rol de ejecutable del juego, y cualquier protección anti-copia que posea el mismo, quedará anulada.
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Cuando encuentres el ejecutable, cambia su nombre y consérvalo
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Copia el crack en donde está el ejecutable original
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El Call of Duty, funcionando perfecto desde una copia
¡Eso es todo! Sólo deberás tener en cuenta lo siguiente: Algunos cracks requieren que sean reemplazados dos o incluso más archivos. Ten cuidado de no olvidarte ninguno. Busca con cuidado la ubicación de los archivos originales, y reemplázalos uno por uno. Nunca, y repetimos, nunca sobreescribas los archivos originales. En caso de algún problema, si no cuentas con una copia de respaldo de los archivos originales, puede que debas reinstalar todo el juego para solucionar el inconveniente. Ahora ya estás listo para disfrutar de tus copias, y proteger tus discos originales... ¿o no? ¡Buena suerte!

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