Las instalaciones por defecto de Windows intentan cubrir la mayor cantidad de variables a la hora de detectar la configuración de un ordenador. Por esta razón es que hay muchas funciones dentro del sistema operativo, que terminan ejecutándose aún si no son necesarias. Uno de estos casos radica en los servicios de Windows, pequeñas extensiones que agregan soporte y funcionalidad ante configuraciones determinadas. Algunos de ellos son críticos para el sistema, y bajo ninguna circunstancia deben ser desactivados. Pero otros caen en el ámbito de lo superfluo, y su ejecución puede ser interrumpida, sea permanentemente, o hasta que sean necesarios.
Las diferencias entre las versiones de Vista pueden ser muy sutiles a nivel de servicios
¿Cuál es la ventaja de esto? Bastante obvia, si desde hace años usan alguna plataforma Windows, y en especial si se encuentran en una batalla encarnizada contra Windows Vista y sus caprichos. Los servicios no dejan de ser programas, y como tales se cargan en memoria. Algunos salen de ella una vez ejecutados, pero otros permanecen allí, usando recursos que pueden ser tomados por otras aplicaciones. Con unos pocos ajustes, y una dosis saludable de cautela, podrás liberar esos recursos para uso general. Sólo queda una cosa por mencionar, y es que algunos servicios de Windows Vista no están presentes en XP, y viceversa, pero muchos de ellos pueden ser vistos en ambos sistemas operativos. También existen diferencias entre las versiones de Windows Vista, como por ejemplo el servicio Fax, que no está presente en Home Basic o Home Premium, pero en Business y en Ultimate sí. Dicho eso, comencemos:
1) Accesar el control de servicios de Windows es bastante fácil. Sólo debes ir a Inicio – Ejecutar, y escribir services.msc. Si estás usando Windows Vista, y no tienes la opción ejecutar, puedes invocarla pulsando la tecla de Windows más la tecla R.
2) Con esto se abrirá una ventana llamada Servicios. Allí verás la lista de servicios disponibles, la mayoría de ellos incorporados en los sistemas Windows, y otros instalados por programas que los requieran, como por ejemplo antivirus o firewalls.
3) Las condiciones de un servicio pueden ser tres en XP, y cuatro en Vista. Las tres condiciones compartidas son Automático (inicia junto a Windows), Deshabilitado (no se ejecuta bajo ningún concepto), y Manual (se ejecuta sólo cuando es solicitado). La condición extra que se conoce en Windows Vista es Automático (Inicio retrasado) (se inicia con el sistema, pero espera a que Windows esté cargado para ejecutarse).
La versión en inglés del Horario de Windows se conoce como Windows Time
4) Como ejemplo usaremos un servicio que es bastante inofensivo: Horario de Windows. Este servicio lo único que hace es realizar una comprobación de hora con un servidor, para así mantener el reloj lo más sincronizado posible tanto en clientes como en servidores. Si te agrada la idea de tener la hora correcta hasta el milisegundo, puedes dejarlo activo, pero en este ejemplo, lo desactivaremos.
5) Haz doble clic sobre el servicio. En la parte en donde dice Tipo de Servicio, cámbialo de Automático a Deshabilitado. Esto impedirá que el servicio se cargue la próxima vez que reinicies Windows. Si quieres detener el servicio de inmediato, puedes hacerlo pulsando el botón Detener.
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Sólo tienes que pasarlo de Automático...
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... a Deshabilitado, y ya no iniciará con el próximo arranque de Windows.
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