Este mes se ha hecho pública una patente de Microsoft para el concepto denominado “computación inmortal”. Este proyecto permitiría el almacenamiento de información en artefactos físicos – como urnas o lápidas – preservándolos para revelarla a futuras generaciones y quizás incluso a nuevas civilizaciones. La idea es que la información pueda recuperarse a través de interfaces separadas, independientes del artefacto individual en que han sido almacenados los datos. Esto facilitaría el proceso de acuerdo a la evolución tecnológica. Las personas que guarden información, podrían decidir de antemano cuando y a quién le sería mostrada, usando el ADN para confirmar la identidad. Así, podrían programarse saludos anuales de cumpleaños para nietos y bisnietos, que seguirían llegando aún después de haber muerto.
Este proyecto busca, además, solucionar el hecho de que grandes cantidades de información valiosa se almacenan en medios con vida útil limitada y formatos que pueden volverse obsoletos. Entre otras cosas, esta patente describe el potencial uso de almacenamiento duradero. Algo clave será evitar dispositivos que requieran partes internas removibles, susceptibles a roturas. El archivo cita la posibilidad de acompañar los artefactos con instrucciones de uso en múltiples idiomas o jeroglíficos.
Andy Wilson, uno de los involucrados en el proyecto, afirma que sin dudas es un proyecto a largo plazo. Mientras tanto, los investigadores se niegan a revelar si tienen un prototipo del artefacto de “computación inmortal”
Patente de Computación Inmortal