Aclaraciones necesarias
En primer lugar, necesitamos aclarar que por “
banda ancha” nos referimos a las conexiones de Internet del tipo
ADSL,
cablemódem y
satelital (
entre otras), con una capacidad de transferencia de datos de entre medio y cinco megabits por segundo. En ese rango, creemos, se encuadran la mayor parte de los lectores de
NeoTeo. En segundo lugar, y aunque suene a cosa repetida, tenemos que aclarar que megabits y megabytes son dos cosas diferentes. Un byte son ocho bits, así que si tienes una conexión ADSL de 2 megabits, podrás moverte a través de ella aproximadamente a un cuarto de megabytes por segundo.
Los abonados no usan el 100% de su conexión.
La disponibilidad de una conexión de banda ancha modifica los hábitos de los usuarios. En general, pasan a un modo "siempre activo", que transforma al ordenador en un dispositivo de consulta y entretenimiento permanente. Ya no te conformarás con navegar por la Web o enviar algunos correos cada mañana. Gracias al ADSL descubres un mundo nuevo y la mensajería instantánea, el intercambio de ficheros, la descarga de software, las radios online y los streamings de vídeo pasan a formar parte de tu vida. Pero todas estas actividades poseen una gran avidez de ancho de banda.
Para entender la razón detrás de los cambios de modelos de los proveedores, hay que saber cómo obtienen sus ingresos. A grosso modo, los ISP compran a un proveedor más grande una cierta cantidad ancho de banda. Ese ancho de banda luego es revendido, mediante diferentes planes, a los abonados del servicio. Los ISP calculan, en base a su experiencia y conocimiento del tema, que una persona con una conexión de X megabits transferirá Y cantidad de megabytes. Eso es lo que pagas, más que la velocidad en sí. Pero, por supuesto, a los proveedores de servicio les conviene que no descargues la cantidad asignada según tu plan. De hecho, confían que estarás por debajo del promedio (cosa que suele suceder, en la mayoría de los casos). De esa manera, pueden comprar un ancho de banda determinado y venderlo muchas veces gracias que sus clientes no usan el 100% de la conexión.
El P2P ha complicado a los ISP.
Pero cuando los usuarios más aguerridos comienzan a dejar sus ordenadores encendidos las 24 horas, descargando ficheros en redes P2P a toda velocidad, o pasan el día escuchando radios online, a los ISP se les empieza a complicar el panorama. La solución, cómo no, es intentar cambiar el modo en que facturan sus servicios. En lugar de cobrarte por los bits que podrías descargar por segundo, te cobran por los que efectivamente descargas. Y aquí viene la pregunta del millón: Tú, ¿cuánto ancho de banda consumes por mes?

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