Esta vez usamos una portátil, con un procesador Pentium M a 1.7 Ghz, y 1 GB de RAM. Desde el inicio, Fedora demostró que este ambiente le era mucho más cómodo, reduciendo el tiempo de arranque del Live CD a apenas un par de minutos. También detectó correctamente video, sonido, y hasta el touchpad, pero no pudimos usar el sistema de tapping para confirmar los clics, sino que hubo que recurrir al botón físico del touchpad para hacerlo.
Y como nos quedó un sabor amargo en la boca por no poder escuchar un mp3, volvimos a intentarlo aquí. En esta ocasión copiamos el mp3 a un pendrive. Fedora lo detectó, pero al querer abrirlo con Dolphin, el caos se desató, y tuvimos que reiniciar. Al hacerlo, dejamos el pendrive puesto, y esta vez lo leyó sin problemas. Todo esto, para encontrarnos con exactamente el mismo cartel de antes.
No debería ser tan complicado
Entonces, cortamos por lo sano. Cerramos JuK, y ejecutamos Kaffeine Player. Hasta donde sabemos, Kaffeine es compatible con archivos mp3, pero no nos sorprendió mucho al encontrarnos el mensaje de error que te mostramos en la foto. Si falta alguna dependencia, algún archivo, plugin, extensión, código, o algo parecido, sinceramente no creemos que sean excusas del interés del usuario común. Esperamos que en el futuro, los Live CD tanto de Fedora como de otros distros que tengan deficiencias similares, reproduzcan mp3 por defecto.
Al menos PackageKit tuvo buena voluntad
Quedó claro que, al menos por hoy, no íbamos a escuchar mp3 en Fedora. Así que decidimos navegar un rato, previa configuración de número IP en la tarjeta de red, y nos encontramos navegando en Konqueror. Intentamos varias veces usar el Ctrl+Enter para completar la dirección, pero a Konqueror no parece gustarle eso. Apenas saltamos a una página, ya recibimos un mensaje indicando que necesitábamos Flash, el cual decidimos instalar (con la esperanza de que lo hiciera en memoria, y no se cometiera la evidente estupidez de querer escribir en el CD).
En la página de Flash nos pidió especificar el tipo de paquete, y PackageKit salió al rescate muy eficientemente, actualizando el listado de paquetes y encargándose de todo. Al cabo de tres o cuatro minutos, recibimos un lindo cartel de Installation Complete, sólo para que se nos cierre Konqueror, se trabe el audio con un insoportable tin tin tin tin de fondo, y nos viéramos obligados a reiniciar. Después de esto, arrojamos la toalla.
Puede que haya sido un día muy malo para nosotros, pero nuestra experiencia con el Live CD de Fedora fue apocalíptica. Una cosa es tener que instalar Flash, y otra es que demande cierto nivel de hardware, pero el no poder reproducir un mp3 por defecto saca de quicio hasta al más paciente. Si estás usando Ubuntu, la verdad es que no vemos razón alguna para que hagas el cambio. Y si aún así deseas darle una probada a Fedora, haz una instalación completa en vez de usar el Live CD. Otra verdad es que estos nuevos distros de Linux se están volviendo muy inadecuados para ordenadores antiguos. Y si una de las razones principales para instalar Linux es porque los Windows son demasiado pesados, las alternativas son cada vez menores. Nosotros no la tuvimos, pero si la necesitas, ¡buena suerte!

Introducción, y la batalla de los mp3