Definitivamente no hay lugar a dudas si decimos que esta parece ser la semana de Google. Su sistema Android para móviles está cada vez más cerca de su versión final y, como si eso fuera poco, el anuncio de Chrome y su posterior publicación nos dejó a todos, desde los usuarios casuales hasta los expertos que cuentan un paquete IP a la vez, con los pelos de punta. Pero era lógico, tanto como inevitable. Con la renovada guerra de navegadores que estamos viviendo en estos días, cualquier potencial contendiente tiene que ser revisado de inmediato, especialmente si se trata de una creación proveniente del gigante de Mountain View.
La salida de Google Chrome, además de demandar una tasa extraordinaria de atención, nos hace volver la vista para intentar tener una imagen de lo que sucede entre los competidores. De manera predecible, semejante lanzamiento de parte de Google nos lleva a pensar en Microsoft, aún sintiéndose seguro con más del 70% del mercado de navegadores, pero al mismo tiempo lidiando con una severa caída en la popularidad de sus productos, más precisamente hablando, Windows Vista e Internet Explorer 7. Hace muy pocos días Microsoft lanzó la Beta 2 de la octava versión de Internet Explorer. A pesar de tener todavía ciertos inconvenientes, se ve muy prometedora, y esta es una opinión que han compartido la gran mayoría de los sitios que lo han analizado (nosotros incluidos). Sin embargo, la salida de Chrome empañó la poca alegría que MS nos dio y, ahora, en retrospectiva, nos preguntamos: ¿no sería exactamente eso lo que buscaba Google?
Google ya lo anuncia en su home. Algo casi insólito.
Sin embargo, donde se han posado la mayoría de los ojos es en Mozilla, a quien se puede considerar un aliado estratégico de Google. Curioso es que, después de haber confirmado su relación comercial hasta el año 2011, Google haya hecho su presentación de Chrome. Y, lo que es aún más importante, anunciando a diestra y siniestra que utiliza el sistema WebKit, más conocido por su uso en el navegador Apple Safari (de todas formas, Chrome cuenta con una parte de código Gecko). Las declaraciones del CEO de Mozilla, John Lilly, parecen distendidas y casuales, pero tienen un toque críptico en el fondo. Sobre Chrome, por un lado dijo que "hará más competitivo el mundo de los navegadores" y que "ellos (por Mozilla) deberán competir". La decisión de Google de hacer un navegador, asegura, "no es sorprendente", debido a la exclusiva (y casi diríamos total) dependencia que tiene de la web, en relación con sus negocios. En resumen, Mozilla intenta "tomar como viene" la salida de Chrome.
Tenemos que saberlo, Google. Para el logo de Chrome, ¿te inspiraste en la pokebola o en el Simon?
¿Pero la razón de existir de Chrome se reduce a un interés comercial, o hay algo más de fondo? El justificativo principal que ha declarado Google para crear a Chrome es, tratando de mantenerlo lo más simple posible, que los navegadores de hoy en día no están a la altura de las cosas que se pueden hacer, y lograr, en la web. Hace diez años no se procesaban casillas de correo con varios gigabytes de espacio, o se podían escribir documentos enteros y darles el formato que uno desee con una app en línea (de hecho, en este momento estoy usando Google Docs para redactar este artículo). En otras palabras, el concepto actual de navegador, según Google se quedó en el tiempo. Y de allí su decisión de darle forma a Chrome, utilizando WebKit y creando su propio motor JavaScript conocido como V8. O sea, por más que tomaron cosas de otros navegadores, hicieron el suyo desde cero.
Una idea que no puede dejarse de lado es la de un futuro sistema operativo de escritorio escrito por Google. El nivel de independencia que demuestra Chrome frente a las plataformas Windows llama mucho la atención, y se potencia por la incorporación de Google Gears en Chrome, dándole al navegador una base más amplia frente a la creciente ola de aplicaciones web. Y no es para nada cuestionable la idea de "gatear antes de caminar", lanzando primero un navegador, integrando productos y funciones propias, y estableciendo una piedra fundamental para lo que, dentro de un par de años, podría llegar a ser un sistema operativo que se tome a golpes de puño con el Windows de turno. Por supuesto, la gente de Google explica las razones para Chrome con sus propias palabras.
Sean cuales sean las razones, Chrome llegó para quedarse, y el único camino que parece quedarle, es ir hacia delante. Ahora, veamos un poco al navegador en sí.

Google Chrome: Después de la tormenta

¿Cuánto ancho de banda consumes por mes?