Por: Ariel Palazzesi
@
lunes, 07 de abril de 2008
Nota vista 6430 veces
Un nuevo estudio del cerebro puede ayudar a explicar lo que ocurre en la mente de los titanes financieros cuando arriesgan fortunas en una riesgosa operación monetaria. Camelia Kuhnen es coautora de un trabajo que demuestra la relación entre sexo y dinero.
El dinero da poder, y el poder ayuda con las chicas.
El cerebro del hombre relaciona de alguna forma el sexo con el dinero. Y no estamos hablando de pagar (o cobrar) por tener sexo, sino del vinculo que al parecer científicos de la Universidad de Stanford han descubierto entre el estimulo sexual y la capacidad de realizar operaciones financieras riesgosas.
Al parecer, cuando a un grupo de hombres jóvenes se le mostraron imágenes eróticas, estos exhibieron una mayor probabilidad de arriesgarse en una apuesta financiera. Esta respuesta fue mayor que la demostrada al visualizar imágenes que provocan pánico (como la de una serpiente, por ejemplo) o imágenes neutrales. Al observar las motivadoras fotografías, algunas zonas del cerebro tradicionalmente relacionadas con la toma de riesgos financieros se pusieron en marcha.
Camelia Kuhnen, una profesora de la Universidad Northwestern que realizó el estudio junto a un psicólogo de la Universidad de Stanford declaró que el hombre “tiene una necesidad, en un sentido evolutivo, de conseguir dinero y mujeres. Además, se producen la misma zona del cerebro." Los resultados de su investigación aparecen en la edición actual de NeuroReport.
Para llegar a estas conclusiones se estudiaron las respuestas de 15 varones jóvenes, heterosexuales, de la Universidad de Stanford. El trabajo se centro en descubrir la relación entre el sexo y el dinero con la zona en forma de “V” que se encuentra cerca de la base del cerebro y que juega un papel muy importante en lo que se experimenta como placer.
Cuando ese centro del cerebro es estimulado por la visión de imágenes eróticas, los hombres se muestran mucho más propensos a realizar apuestas más altas en un juego de azar. Durante el estudio, se realizaron más de 50 imágenes cerebrales de cada voluntario al momento de realizar las apuestas.
Brian Knutson, el psicólogo de Stanford que trabajo junto a Camelia Kuhnen, asegura que existe una relación entre la excitación y nuestras decisiones financieras. El disparador no tiene necesariamente ser el sexo, podría ser un chocolate o un billete de lotería ganador.
Kuhnen dice que en el caso de las mujeres podría existir un vínculo similar, aunque no se hicieron pruebas para demostrarlo por que en el caso de las mujeres es más complicado encontrar imágenes que estimulen a diferentes mujeres.
El vínculo entre el sexo y la codicia se remonta a cientos de miles de años, a una época en que no existía el dinero. El papel del hombre dentro de la evolución ha sido el del proveedor de recursos, y el éxito en su tarea le permitía atraer mujeres, dice Kevin McCabe, profesor la Universidad George Mason, que no participó del estudio. "La toma de riesgo es una forma natural de aumentar el éxito relativo, pero, por supuesto, hay un lado negativo, tal como estamos viendo ahora en la economía (norteamericana)", dice McCabe.
El estudio coincide con una investigación reciente, que indica que los hombres que han visto una película pornográfica tienen una mayor probabilidad de tomar decisiones riesgosas al buscar compañía sexual. Otro trabajo, de la Universidad de Harvard, que todavía no ha sido publicado, encontró que existe una relación entre los niveles de testosterona y mayor posibilidad de asumir riesgos financieros.
Sin embargo, el nuevo estudio realizado en Stanford y financiado por los Institutos Nacionales de Salud norteamericanos, más profundo y empleando imágenes de resonancia magnética nuclear de última generación, podría significar un impulso para el nuevo pero creciente campo llamado neuroeconomía.
Es posible que por fin hayamos averiguado la razón de por que realizamos las decisiones financieras que tomamos. Nos arriesgamos para conseguir el dinero que nos proporcione el poder que finalmente nos permitirá conseguir chicas. Primitivo, pero funciona.

Como Internet, pero 10.000 veces más veloz

Charles Manson lanza un disco Creative Commons
Prohibida su copia total con o sin fines comerciales. Copias parciales deben citar la fuente.