sábado, 04 de julio de 2009
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"La cifra de Beale", o como encontrar 30 millones de euros

Por: Ariel Palazzesi  @  martes, 05 de febrero de 2008  Nota vista 4363 veces
Tenemos una buena noticia: en algún lugar de EE.UU., cerca del condado de Bedford (Virginia), hay enterrado un tesoro que puede ser tuyo. Unos 1326 kilogramos de oro y 2315 kilogramos de plata, valuados en unos 30 millones de euros están esperándote. Para encontrarlos, solo tienes que descifrar un par de hojas escritas por Thomas J. Beale hace casi 200 años. ¿Te animas a intentarlo?
¿te interesa?
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Tiene todo lo necesario para convertirse en una buena novela, o incluso en un film exitoso. Pero se trata de una historia real. Si eres bueno resolviendo acertijos o criptogramas, quizás debas intentar resolver el misterio que un buscador de oro desaparecido hace casi 200 años dejó para que lo resuelva su amigo y socio. Aunque tenga visos de serlo, no se trata de una leyenda urbana, sino de uno de los acertijos criptográficos más interesantes de la historia moderna.

La historia detrás de la llamada “Cifra de Beale” (cifra por cifrado) comienza en enero de 1820, cuando a un hotelucho de mala muerte de Lynchburg, Virginia, llegó un hombre que se dio a conocer con el nombre de Thomas J. Beale. Se alojó en una de las habitaciones durante un par de meses, y se fue. Dos años más tarde, regresó acompañado de una caja de hierro dotada de una cerradura, cuya llave confió a la administración del hotel. Algunos días más tarde, volvió a partir.

Pasaron varios meses, y el dueño del hotel, Rober Morriss, recibió una carta que Beale le escribió desde San Luis. En esa misiva, Beale le confiaba a Morris la importancia de la caja que había dejado en su hotel. Dentro de ella se encontraban diversos papeles, algunos de los cuales estaban cifrados. La clave para comprender el texto encriptado estaba en posesión de un amigo de Beale, quien tenía orden de entregarla a Morris diez años más tarde.

Pasaron los 10 años, y Morris no recibió noticias ni de Beale ni de su amigo. Siguió conservando la caja, y 25 años más tarde, en 1845, se 1845, se decidió a forzar la cerradura. La caja contenía tres hojas llenas de números separados por comas y una nota escrita en inglés corriente. La nota, escrita de puño y letra por Beale, explicaba que en 1817, Beale acompañado por algunos hombres había emprendido un viaje por Estados Unidos buscando oro. A los pocos meses, la buena fortuna quiso que hallaran una veta de oro. Durante 18 meses, armados de picos y palas se dedicaron a extraer todo el metal precioso fueron capaces, más algo (más de 2 toneladas, en realidad) de plata.

Se pusieron de acuerdo para esconder el tesoro y volver por el más tarde, convenientemente equipados. El encargado de encontrar el lugar adecuado para ello fue Beale, quien llevo a cabo la dura faena en algún lugar de Lynchburg. Ese fue el motivo de su primera visita al hotel de Morris. Durante la segunda visita llevó más oro al escondite, y aprovecho para entregar la caja de hierro a Morris para que, en caso de que le sucediese algo, sus socios y herederos pudieran recibir su parte.

Según explica Beale en la nota que encontró Morris, los tres documentos cifrados contienen una explicación de cómo llegar hasta la ubicación del tesoro, más un detalle de su contenido y la lista de los hombres que debían recibir su parte del botín.

Morris debe haberse sentido desolado: tenía todo lo necesario para acceder a una increíble fortuna, pero no sabía como descifrarlo. Cuando cumplió 84 años, en 1862, Morris se decidió a publicar el secreto, con la esperanza de que alguien pudiera comprender las tres páginas que ya se sabía de memoria, y cumplir el encargo de Beale. Un amigo de Morris escribía y publicó un folleto con todos los datos de la caja, en 1885. Pero también hizo algo más: pudo descifrar una de las tres notas cifradas. Como los documentos consistían en una sucesión de números, supuso que cada número representaba una letra. Lamentablemente había una gran variedad de números, muchos más que las letras que tiene el alfabeto.

Este hombre asumió que los números referían a las palabras o letras de un libro. Si era capaz de encontrar el libro adecuado, podría leer el texto. Este sistema de encriptación es muy antiguo y seguro, consiste en tomar el texto del libro y numerar sus palabras. Este número designa la primera letra de la palabra. Por ejemplo, si el Quijote comienza con "En Un Lugar De La mancha...", tendríamos las correspondencias 1=E, 2=U, 3=L, 4=D, 5=L, 6=M... etcétera.

El problema que tenía el amigo de Morris era que no sabía qué libro había usado Beale como base. Luego de probar con cientos de libros sin conseguir nada, intento con la Declaración de Independencia de EE.UU., y logró descifrar la segunda de las notas. En ella Beale revela la ubicación aproximada del tesoro, que se encuentra en el condado de Bedford, a unas cuatro millas de Buford´s, escondido en una cámara subterránea a unos dos metros bajo tierra. Y también enumero el contenido del mismo: 1326 kilogramos de oro y 2315 kilogramos de plata. Hoy día, todo ese metal tiene un valor de unos 30 millones de euros.

Por supuesto, se intentó utilizar la Declaración de Independencia para descifrar las otras dos notas, pero Beale había utilizado otros libros para codificarlas. Muchos criptólogos famosos lo intentaron también, al fin y al cabo, una fortuna como esa bien valía el esfuerzo. Herbert O. Yardley, el famoso criptólogo norteamericano de la Primera Guerra Mundial, y William Friedman, su sucesor, lo intentaron sin éxito. Si estás pensado en que quizás si lo lograron pero no se lo contaron a nadie, te equivocas: ambos murieron pobres. El tesoro sigue esperando ser descubierto en algún lugar de Virginia.

Es probable que luego de leer esto quieras hacer un intento, y no te culpamos: a nosotros nos pasó lo mismo. Si le das una mirada a este sitio, encontraras el texto de las tres notas cifradas, y el contenido de la segunda, la única que ha podido ser “traducida”. Solo necesitas descubrir que libro uso Beale en cada una de ellas. Si tienes éxito, envíanos al menos una postal desde Virginia.

¿Quieres 1326 kilogramos de oro y 2315 kilogramos de plata?


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05/02/2008
18:18:34
#1   Sigo sus apasionantes historias hace ya mucho tiempo. Esta, sin duda no se queda atrás. Lástima que Virginia quede tan lejos de Uruguay. Saludos.
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nata.loko
nata.loko
nata.loko
05/02/2008
19:06:31
#2   Por lo que pone en el link que dáis (y alguna otra página que he encontrado "googleando" un poquillo), parece que ya ha sido resuelto. Llegamos tarde :S
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JokinSu
JokinSu
JokinSu
05/02/2008
23:25:26
#3   nata.loko Dame alguno de esos enlaces que me he quedado con las ganas de saber más. Ya que poco pone en el enlace que dan sobre un tal Daniel Cole Un saludo
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Lupi
Lupi
Lupi
07/02/2008
5:01:23
#4   Sí, está ya resuelto.
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nata.loko
nata.loko
nata.loko
07/02/2008
23:02:02
#5   @JokinSu La página es una chapuza pero algo se entiende: http://www.angelfire.com/pro/bealeciphers/
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Jose
Jose
Jose
14/02/2008
19:22:47
#6   No puede ser, resultó ser una pequeña novela. Aunque este criptólogo "Ron Gervais" quizás no haya tenido en cuenta otros factores. El, simplemente se dió por vencido por no tener ninguna respuesta matemática-analítica que resolviese algo que el creyó ser un criptograma; además de las historias familiares de trasfondo.
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