Páginas: La Historia del Game Boy Mejores juegos de Game BoyAccesorios para Game Boy
El 21 de abril se cumplieron 20 años de la salida del Game Boy, la segunda consola portátil de Nintendo. Más allá de que no fue la primera, ni única en su especie, dejó una marca como ninguna otra portátil. A pesar de ser inferior a sus competidores de la misma generación, su buen rendimiento, amplio catálogo de juegos y económico precio, la convirtió en una de las consolas más reconocidas de la industria. Este es nuestro pequeño homenaje para esta gran plataforma.
Ayer, 21 de abril, fue un día muy importante para muchas personas. Entre ellas, muchos ancianos, como Max y también algunos jovenzuelos, como quien escribe. Fue un día importante, porque el Game Boy, la consola portátil por excelencia, cumplió dos décadas de existencia. Es cierto que en el momento de su salida no era una de las más poderosas (su futura competencia, el Game Gear, tenía pantalla color), pero gracias a su buen uso de la batería se convirtió en la consola más popular de su generación, llegando a vender más de 100 millones de unidades.
Inicialmente, esta consola fue creada por Gunpei Yokoi y su equipo, que también fueron responsables de Game & Watch, la primera consola portátil de Nintedo. En 1989, el Game Boy estaba muy lejos de ser la consola más poderosa de su generación, es más, si los estudiamos con detalle probablemente era la más débil. Por un lado estaba el Game Gear de SEGA, que tenía pantalla color y utilizaba seis baterías para cinco horas de uso. Y por el otro, estaba el Lynx de Atari, que también tenía pantalla color y utilizaba la misma cantidad de baterías que la portátil de SEGA. Mientras tanto, el Game Boy, sin tanto poder, utilizaba cuatro pilas AAA y tenía hasta 35 horas de juego. Una enorme diferencia.
Es cierto, el Game Boy tenía una pantalla verde, casi monocromática, pero aún así logró aplastar a la competencia. No solo porque utilizaba menos batería y funcionaba por más tiempo, sino también porque el precio era mucho menor a las otras dos plataformas. Además, tenía el nombre “Nintendo” grabado en la parte trasera. Aunque es solo un nombre, para finales de los 80, la compañía japonesa dominaba 80% del mercado de los videojuegos y era garantía de confianza alrededor del mundo. Hoy tenemos el lujo de utilizar consolas portátiles muy elegantes, como la Nintendo DS y la PSP de Sony, sin embargo, en esa época no teníamos ese tipo de diseños, ni tantos botones. En vez de pantallas táctiles o R1s y L1s, había solo dos botones, el A y el B. Además del pad direccional y los clásicos “Start” y “Select”. Por otro lado, tenía una pantalla LCD de 160x144 pixeles con cuatro niveles de grises verdes. Por último, ofrecía la posibilidad de conectar cuatro consolas juntas mediante un cable especial (nada de WiFi en esa época prehistórica). Entre otros datos técnicos, fue la primera consola portátil en utilizar cartuchos para correr sus juegos.