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Por: Max Ferzzola
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lunes, 04 de agosto de 2008
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Cuando la semana pasada emergió la primera imagen del hoy llamado "monstruo de Montauk", nos mostramos -como siempre- escépticos. Finalmente, luego de pasado un poco el furor, resultó ser que, aunque el animal aún no ha sido identificado, se confirmó -con nuevas imágenes- que no tiene pico, como muchos suponían. Y que no, no es un monstruo del espacio exterior, ni un chupacabras, ni mucho menos un demonio. ¿Hacía falta aclararlo?
El monstruo de Montauk (sin pico). Fotografiado por Christina Pampalone.
... resultó ser que la imagen de Jenna Hewitt (en la que parece que el animal tiene un pico) no era la única. Christina Pampalone había sacado fotografías de la bestia, incluso antes que Hewitt. Como se puede ver en la imagen arriba, el pico no es tal. Parece, más que nada, un hocico en estado de putrefacción, un cartílago. El ángulo de la primera imagen (la de Hewitt) nos hacía creer otra cosa.
Lo serio del asunto no es esto, que no pasa lo anecdótico. Sino que Christina advirtió a todos aquellos que se unieron al furor del monstruo de Montauk que ella contaba con otras fotografías, más esclarecedoras. Pero a nadie le importó. Recién ahora (casi una semana más tarde) las imágenes de Pampalone se muestran en la red. Pero, esta vez, no han sido recogidas por muchos de los "medios serios" que la reportaron con anterioridad (tan adversos como se los conoce al "mea culpa").
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Otra de las imágenes de Christina Pampalone.
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Comparativa: Sin pico - Con pico
El animal de las fotografías (el monstruo de Montauk) aún continúa sin ser identificado. Varios testigos afirman haberlo visto con vida y que no era muy diferente a un cerdo, solo que de aspecto un poco más feroz. La misma Pampalone, la primera en sacar las fotografías y testigo presencial, no creyó que todo fuera merecedor de tanta atención. Le sacó fotografías porque, según sus palabras, "mirando a las garras, y a los dientes en el frente, lucía como si fuera algo más, algo feroz." Su primera impresión fue creer que era un perro muerto. Y la verdad debe estar por ahí. Sea lo que sea, definitivamente no es un monstruo, ni un chupacabras, ni mucho menos un mutante escapado de una instalación militar. La cobertura mediatica fue muy similar a la del caso de Jeff Peckman. Muy poco seria.
Nosotros apostamos a que es un perro cuyo proceso de descomposición fue alterado por las sales del océano. Luce tan hinchado por haber estado a la deriva durante vaya uno a saber cuánto tiempo. El "pico" no es más que el cartílago del hocico. Incluso nos aventuramos a decir la raza: un pitbull, como afirman muchos que están en contacto con la realidad. Se aceptan teorías y debate en los comentarios (salvo que sean como los de este otro post).

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