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La partida perfecta de Donkey Kong

Hubo una época en la que Donkey Kong no era bueno, en la que Mario no se llamaba Mario, y en la que ambos se llevaban de los pelos. «Donkey Kong», esa inolvidable recreativa de Nintendo que cambió la vida de millones e incluso dio lugar a la creación de documentales en su honor, vuelve a hacer historia a través de Wes Copeland, quien estableció un nuevo récord mundial con una marca de 1.218.000 puntos. En otras palabras, esta puntuación simboliza la combinación perfecta entre habilidad y suerte.

Donkey Kong fue lanzado en territorio japonés el 9 de julio de 1981, y sólo tardó tres semanas en llegar a los Estados Unidos. Desde entonces, ha sido la pieza central de un culto (en el buen sentido de la palabra) que sigue a este clásico de clásicos con una lealtad inquebrantable. Grandes campeones pasaron por las palancas de sus cabinas, que a su vez formaron grandes rivalidades, y aún hoy llevan a la organización de notables torneos, donde jugadores de todo el planeta, entrenados en recreativas originales y sistemas MAME, miden sus habilidades.

 

El pasado 5 de mayo, hubo un terremoto en el mundo del Donkey Kong, y uno grande. Wes Copeland, quien ya había alcanzado extraordinarias puntuaciones con anterioridad, logró algo que para muchos fans no podrá ser superado sin algo equivalente a «intervención divina». El nuevo récord mundial de Donkey Kong es de 1.218.000 puntos. Tal vez entre los más jóvenes ese número no tenga nada de especial, pero quienes sabemos una cosa o dos sobre Donkey Kong aún no lo podemos creer. La prueba (un vídeo que dura poco más de tres horas) es sin lugar a dudas contundente, y la única razón por la que no tiene sonido es por el absurdo sistema de copyright de YouTube… pero el número está ahí.

Análisis completo de la «partida perfecta» de Copeland. Increíble.

Durante más de media década se ha especulado con el «verdadero techo» en la puntuación del Donkey Kong. A un nivel estrictamente matemático, se habla de 1.3 millones de puntos, sin embargo, a un nivel práctico estamos menos de 100 mil puntos por debajo. Quebrar la barrera de los 1.2 millones de puntos no sólo demanda precisión, sino también mucha suerte. La forma en la que caen los barriles, la combinación de saltos y el movimiento de los enemigos establecen la diferencia entre una partida más, y un récord mundial como el de Copeland, y si eso parece poco… lo hizo en una recreativa original. Bajen el telón.

Escrito por Lisandro Pardo

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