Llevábamos años buscando esta noticia y por fin ha llegado. Se ha creado la primera mano biónica que puede sentir y que es funcional al cien por ciento. Apta para personas amputadas, esta mano podrá ser trasplantada directamente a los nervios del paciente y devolverle la sensación de tacto perdida y la habilidad de agarre. El invento tiene su base en Suiza y su primer paciente será un joven de 20 años. Se esperan resultados grandiosos.

La primera mano biónica que puede sentir
La primera mano biónica que puede sentir

Un avance largamente esperado

En el pasado ya estuvimos merodeando este tema con diferentes acercamientos que prometían manos protésicas capaces de agarrar, sentir, empujar y mucho más. Las demostraciones no estuvieron a la altura de las expectativas, y todo lo que implicaba este rubro servía como acceso directo hacia la decepción. Sin embargo, no perdíamos la esperanza de dar pronto con un proyecto que pudiera conectar todos los puntos del problema y lograr un producto útil y funcional, además de viable en términos técnicos y económicos. No es un objetivo nada fácil, porque crear un instrumento mecánico que pueda conectarse con un humano y ser usado biológicamente no es poca cosa. Hay un salto considerable entre los bypass y los miembros biónicos, y ha sido la mano la que primero ha podido reunir todos los componentes adecuados para que alguien pueda volver a sentir, a agarrar y a tocar luego de haber perdido su mano.

Una operación pionera

La primera mano biónica que permite que un amputado vuelva a sentir lo que está tocando será trasplantada a finales de este año en una operación pionera que podría introducir una nueva generación de prótesis con percepción sensorial. Conectada al sistema nervioso del paciente a través de dos nervios principales (mediano y cubital) vía electrodos, el paciente debería poder controlar su mano biónica con el pensamiento, o ni siquiera, mediante un procedimiento menos consciente, como sucede naturalmente (o acaso tú te pones a pensar “bueno, ahora voy a mover este pie”). Para el tacto, la mano recibirá información en sus sensores ubicados sobre la piel y la transformará en señales nerviosas que, en tiempo real, se transportarán al cerebro del paciente, logrando reflejar una sensación de tacto muy similar a la real.

Un paso más cerca de la realidad

En 2009 hubo un caso de mano biónica capaz de sentir y transmitir los estímulos al paciente, pero ese prototipo, creado por los mismos responsables del actual, tenía solo dos áreas de reconocimiento táctil. En el prototipo que presentamos ahora, las señales serán enviadas desde las palmas, la punta de los dedos y la muñeca, lo que por fin permite una lectura bastante cercana a la realidad. El plan es que el paciente lleve la mano biónica durante un mes para ver cómo se adapta a la prótesis. Si todo va bien, un modelo completo estará listo para la primera prueba dentro de dos años, dijo el Dr. Micera, del Ecole Polytechnique Federale de Lausanne en Suiza. La tolerancia es fundamental, así que de eso depende esta futura primera mano biónica que puede sentir.

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