Los almacenes robotizados de Amazon

Amazon comenzó su aventura en julio de 1994. 21 años después, estamos ante un monstruo de 250 mil millones de dólares, con más de 150 mil empleados alrededor del mundo, y centros de distribución en docenas de países. Semejante operación requiere altos niveles de automatización, especialmente a la hora de trasladar productos dentro de un mismo depósito. Este pequeño vídeo nos ayuda a visualizar la forma en que los robots de Amazon trabajan sin cesar, en un intento por satisfacer millones de órdenes diarias.

La forma de producir y comercializar productos cambió por completo una vez que los robots entraron al ruedo. El surgimiento de la Web y la explosión de las ventas electrónicas no hicieron más que incrementar los niveles de adopción, algo absolutamente crítico para responder a un e-commerce que nunca duerme. No es algo tan difícil de visualizar: Mientras lees estas líneas, alguien compra un producto en Amazon, eBay, u otra plataforma en línea. Eso activa todo un proceso que debe ser finalizado en el menor tiempo posible, combinando el esfuerzo humano con el robótico. En el caso específico de Amazon, los planes de automatización para sus «centros de cumplimiento» comenzaron en 2012, cuando adquirió a la compañía Kiva Systems. Desde entonces, Amazon ha incorporado cientos de robots a su infraestructura. ¿Quieres ver cómo trabajan?

 

Torres enteras de productos se desplazan con una precisión escalofriante, cambiando de lugar según el contenido de las órdenes, y la lectura de códigos QR colocados en el suelo estratégicamente. Brazos robóticos gigantes elevan paquetes casi con la gracia de una bailarina, y a medida que los trabajadores humanos (que deben recorrer hasta 16 kilómetros diarios en algunos turnos) van clasificando los productos, las cintas transportadoras se encargan de mover todo hacia la sección de empaque. Esto es apenas una muestra de la integración entre Amazon y Kiva Systems (Amazon pagó 775 millones de dólares, la segunda adquisición más grande de su historia en ese momento), que recientemente fue transformada en Amazon Robotics.

 

La introducción de los robots en los espacios de trabajo lleva inevitablemente al debate sobre el reemplazo de humanos con equivalentes de metal. El ejemplo de Amazon claramente demuestra que el personal «tradicional» no sólo es necesario, sino fundamental para el correcto procesamiento de los paquetes. Después de todo, lo único que vemos aquí son sistemas de desplazamiento y brazos mecánicos. Un error puede manifestarse en cualquier parte, por lo tanto, siempre es buena idea contar con un par de ojos extra.

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