Martin Cooper: «Tener un millón de apps es inútil»

Martin Cooper no necesita ninguna clase de introducción. Básicamente, gracias a él tenemos smartphones y teléfonos móviles, pero aún con 86 años sobre los hombros, su brillantez se mantiene intacta. La gente del portal Motherboard llevó a cabo una entrevista con Cooper, en la que el ingeniero habla sobre el pasado y el futuro del teléfono móvil, sin embargo, también es muy crítico de su presente, considerando «subóptimos» a los modelos actuales, y «equivocado» al concepto moderno de aplicación.

Martin Cooper no sólo fue el creador del primer teléfono celular móvil «y» personal, sino el primero en hacer un poco de «trolling» con ese dispositivo. La llamada original hecha con aquel histórico prototipo el 3 de abril de 1973 fue para Joel Engel, el equivalente de Cooper en Bell Labs, la división de investigación y desarrollo de AT&T en ese entonces. Aunque parezca mentira, la creación del teléfono móvil tuvo una carga política muy importante. La FCC estaba a punto de extender el monopolio de AT&T en telefonía brindando a la compañía una especie de carta blanca sobre la comunicación celular, pero la demo de Martin y su equipo lo cambió todo. Por otro lado, la opción móvil de AT&T no era otra más que instalar doce kilogramos de equipo en un coche, y según la visión de Motorola, «encerrarse en él» para hablar por teléfono.

 

42 años después, Cooper repasa esta historia y muchas otras en su entrevista para el portal Motherboard. Un detalle muy llamativo de aquel primer móvil y su prueba en público fue la necesidad de mantener a un ingeniero «en espera», ya que el prototipo había sido construido con miles de partes, y cualquier cosa podía fallar. También agregó que la invención del teléfono móvil probablemente haya sido tan crucial como la invención de la rueda. En años anteriores, Cooper reconoció algunos de los nuevos problemas causados por el teléfono móvil, pero siempre creyó que los beneficios eran superiores. La parte más rica de la entrevista estuvo enfocada sobre el presente de la telefonía móvil. Martin piensa que aún se encuentra en su infancia, y que se necesitarán «un par de generaciones más» para que el dispositivo cumpla con todas sus promesas. Al mismo tiempo, fue bastante duro con los modelos más recientes, a los que llamó «subóptimos», y declaró «antinatural» el hablar con una pieza tan delgada junto a nuestra oreja.

Las críticas de Cooper no se terminaron ahí. Ve al concepto de aplicación como «equivocado», y considera inútil tener un millón de apps, cuando el usuario no puede encontrar aquella que se adapte mejor a sus necesidades. Las soluciones de Martin para estos problemas están por venir. Él ya lo había mencionado con anterioridad, pero insiste con la idea de que el teléfono móvil se convertirá en un dispositivo compacto subcutáneo, acompañado por otros accesorios similares que reporten información sobre nuestra salud (tal y como sucede con los vestibles hoy), coordinada a través de un servidor personal en constante comunicación con el resto del globo. Y por el lado de las apps, habló sobre una aplicación práctica de la inteligencia artificial, a través de un asistente personal que anticipe necesidades y presente soluciones. En vez de que el usuario deba buscar a una aplicación, será la aplicación la que tendrá que buscar al usuario. Para cerrar, un pensamiento cargado con una pizca de tristeza: Cooper sabe que no estará aquí para ver todo eso, pero se conforma con soñarlo, y a la vez, vivirlo por adelantado. Un titán entre nosotros. Disfrutémoslo.

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4 Comments

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  1. Muy cierto, a la telefonia celular le falta mucho camino y nosotros nos dejamos engañar con falsas soluciones llamadas apps.

  2. “…y declaró «antinatural» el hablar con una pieza tan delgada junto a nuestra oreja.”

    Puede que sí; quizá la forma actual de los smartphones no sea la más ergonómica para sostener con una mano, pero no debemos olvidar que desde hace bastante tiempo, sólo una de las superficies de estos terminales es la que usamos para la introducción y salida de datos.

    Y ya que los phablets están haciendo crecer esa “única superficie útil”, ¿no es bueno que al menos podamos reducir el volumen total haciendo que el dispositivo sea más fino?

    Cambiar eso representaría volver a cargar con ladrillos, en lugar de con tabletas de chocolate.

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