Mientras los videojuegos y el Heavy o Dark Metal son acusados como responsables de actos criminales, hay estudios que pueden llegar a abrir los ojos en el área que relaciona el estímulo con la acción. Hasta ahora, los estudios sobre la influencia de los medios violentos se han hecho en laboratorios. Exponiendo sujetos a juegos o películas violentas y monitoreando su actividad cerebral, se llegó a la conclusión de que las áreas del cerebro que reprimen el comportamiento violento decrecen su actividad mientras el individuo presencia estos contenidos. Pero estos datos no implican de por sí que dicho sujeto tome acciones en consecuencia. El nuevo estudio realizado, comparó las proyecciones de películas violentas y el índice de crimen en las calles, llegando a la conclusión de que el crimen real disminuye en los días que las películas violentas tienen mayor audiencia.
La investigación demostró que el crimen disminuye durante los horarios de proyección de películas (entre 6pm y 12am) y las 6 horas siguientes. El análisis determina que en un fin de semana con una película violenta popular, los actos criminales se reducen en 1.000 por fin de semana; lo que equivale a 52.000 crímenes menos en un año. Tomando el mismo método y basándose en el uso de Internet, las estadísticas prueban que la pornografía también reduce las violaciones. De acuerdo con los estudios realizados por el profesor Anthony D’Amato, los estados con menor acceso a Internet han tenido un incremento de abusos sexuales de un 53% en los últimos 20 años. En tanto los estados con mayor acceso a Internet han tenido una disminución del 27% en el mismo período.
Si bien estos estudios pueden verse débiles en algunos aspectos, varios sentimos que los videojuegos o películas violentas calman nuestro enojo en vez de estimularlo. Quizás este tipo de investigaciones se acerquen más a analizar que los comportamientos criminales tienen más que ver con la persona que con los estímulos que recibe.