Esta función debería estar integrada a la interfaz
Encriptación, invitados, red y Live USB
Otra función presentada en esta nueva versión de Ubuntu es la de las carpetas personales encriptadas. Aquellos preocupados por la seguridad estarán felices de poseer esta alternativa, pero lo cierto es que se trata de una función complicada de activar, tanto que puede encontrarse más allá de las capacidades del usuario promedio. Ubuntu se ve muy bien y es muy fácil de usar, pero si para crear una de estas carpetas hay que abrir la terminal y escribir sentencias, entonces ya no es tan agradable. El paquete a instalar a través de la terminal se llama ecryptfs-utils, y como con casi todo, va con un sudo por delante. Para terminar de configurar la encriptación, deberás ejecutar el comando ecryptfs-setup-private.
Aparentemente, la sesión de invitado funciona tal y como debe hacerlo
En caso de que compartas tu ordenador con alguien más y tengas miedo de que ese alguien lo haga volar por los aires, ahora Ubuntu incorpora la opción de una sesión para invitados. Esto no es más que una sesión con funciones reducidas, como poder revisar el correo electrónico y a navegar por la red. Ubuntu bloqueará cualquier operación que considere "comprometedora". Probamos esto al querer correr un sudo su en la terminal, acción por la cual Ubuntu nos sacó a las patadas.
El soporte para banda ancha móvil está a la mano
Ubuntu 8.10 se perfila como una de las versiones más amigables hacia las netbooks y las conexiones inalámbricas. Gracias a la utilización de un nuevo kernel, se ha ampliado la compatibilidad de hardware con muchos dispositivos wireless (lo que puede evitar a muchos aquellas batallas épicas contra el ndiswrapper), mientras que toda la sección de redes se mantiene agradable e intuitiva. Especificar un IP manual para nuestra tarjeta de red fue muy sencillo, pero en donde realmente brilla esta sección es junto a dispositivos con capacidad 3G.
Esta opción puede ser útil si quieres compartir o llevar Ubuntu contigo
Para terminar, distribuir Ubuntu es aún más fácil que antes. La versión 8.10 incorpora una utilidad que te permitirá instalar Ubuntu en un dispositivo USB, como por ejemplo un pendrive. Con esta utilidad podrás especificar si deseas que los cambios queden almacenados en el pendrive o si deben ser descartados al finalizar la sesión. Como la operación se basa en el disco de instalación (o la imagen ISO) de Ubuntu, se recomienda al menos contar con un pendrive de 1 GB de capacidad.
En conclusión, la versión 8.10 de Ubuntu se ve bastante sólida, con algunas muy buenas razones para realizar la actualización como las mejoras en su compatibilidad wireless y 3G. Por otro lado, todavía se le notan algunos bordes filosos como la función de carpetas encriptadas, y ciertos berrinches a la hora de instalar esta versión bajo un entorno virtualizado. Fuera de eso, si eres de quienes instalan una nueva versión de Ubuntu apenas sale, puedes hacerlo sin problemas. Es poco probable que encuentres algún inconveniente en el camino, pero si lo encuentras, suponemos que ya estarás acostumbrado/a a resolverlos. Ahora, si te sientes realmente cómodo/a con la versión 8.04 y sabes que no obtendrás ningún beneficio directo de las mejoras que trae Intrepid Ibex, entonces puedes tomarte tu tiempo si lo deseas, y esperar a que Intrepid esté un poco más pulido. Después de todo, si hay algo que puedes hacer con el código abierto, es elegir.
¡Buena suerte!

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