Al menos no lo hace de forma directa, pero lo que comenzó siendo apenas un proyecto presentado por dos estudiantes del MIT, ahora hace surgir grandes preocupaciones sobre cuánta información personal revelamos la red aún si estar conscientes de hacerlo, y de cómo puede ser utilizada esa información. A través de un software especial que busca en la lista de amigos que un usuario posee en la red social Facebook, han podido determinar con cierta precisión si el usuario es homosexual o no. El método de búsqueda puede parecer sencillo para muchos, pero lo cierto es que es muy preocupante no sólo esta forma de utilizar la tecnología actual, sino la muy cuestionable acción de clasificar (y posiblemente perseguir) personas por sus preferencias sexuales.
Las redes sociales pueden lograr cosas fascinantes, como encontrar a familiares y viejos amigos a través de la magia que la red de redes nos entrega día a día, pero esa magia puede convertirse en algo muy peligroso si llega a caer en manos inadecuadas. No creo que estos estudiantes de MIT hayan creado este programa en mala fe, sin embargo algo tan supuestamente inocuo como un proyecto universitario podría convertirse en un método para etiquetar a todos los que navegamos por la web. Todos los sistemas que se basan en probabilidades siempre han generado una dosis de duda, por más pequeña que sea. Puede que este programa simplemente haya malinterpretado algún valor y haya considerado gay a alguien que no lo es (o viceversa), pero el punto es que lo han intentado, y eso es lo que está bajo cuestionamiento.
El programa se basó en los perfiles de mil quinientos usuarios de Facebook, de los cuales todos indicaron sus preferencias sexuales, sean homosexuales, bisexuales o heterosexuales. El análisis, el cual reiteramos se basó en la lista de amigos de Facebook de cada uno de los contactos, "reveló" que los hombres homosexuales tienen a más homosexuales en su lista de amigos que a heterosexuales. Luego ejecutaron el programa sobre los perfiles de diez hombres (un número extremadamente bajo en relación con los usuarios de Facebook) que confirmaron ser homosexuales, pero sin revelar ninguna clase de información personal que indicara esto por adelantado. En todos los casos, el programa pudo llegar a la conclusión de que los diez hombres eran homosexuales. Aún así, los resultados deben ser cuestionados, ya que falló por completo a la hora de identificar a lesbianas y/o bisexuales. De acuerdo a los involucrados en el proyecto, esto destruye el mito que un usuario está en control de su propia privacidad e información personal, cuando en realidad no es así. El programa pudo determinar a través de su lista de amigos la preferencia sexual de esa persona, lo que nos hace pensar sobre qué otros tipos de parámetros se podría aplicar un sistema similar. Política y religión son las dos primeras opciones que vienen a la mente, pero también hay que tener en cuenta que cualquier empresa dedicada a estudios de mercado mataría por tener un sistema preciso de esta categoría. De todas formas, el simple hecho de que hayan escogido a homosexuales como parámetro de estudio puede hacer que todo el proyecto parezca algo discriminatorio. Probablemente haya algún sistema en este momento leyendo e interpretando nuestros perfiles en las redes sociales para llegar a conclusiones que posiblemente estén erradas. Cuestionable por donde se lo mire.