Repliee R-1 tiene más de cincuenta sensores inteligentes que le permiten obtener información de su entorno para decidir qué hacer en cada momento. De ellos, cinco ( de fibra óptica) se encuentran en sus ojos, uno en la boca y tres en el cuello. Casi todos los demás son sensores de fuerza táctil, distribuidos por su cuerpo debajo de la piel de silicona. Esto le proporciona al ginoide un mecanismo de realimentación similar al del tacto humano, ya que los sensores pueden detectar fuerza mediante las deformaciones de la piel y generar movimientos de respuesta. Los movimientos se obtienen mediante una infinidad de motores eléctricos.
Repliee R-1 genera una sensación de rechazo en algunas personas.
Desafiando al Valle Inexplicable
Sin embargo, y contrariamente al efecto que seguramente han buscado sus creadores, Repliee R-1 genera cierta sensación de rechazo en muchas personas. El efecto posiblemente se relacione con el principio del valle inexplicable que describiera Mori hace casi de 40 años.
Como explican los responsables del ginoide, los graduados de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Osaka Takashi Minato, Michihiro Shimada y Hiroshi Ishiguro, “La apariencia del robot es solo una de sus funciones”, intentando destacar el resto de las habilidades de Repliee R-1, al notar cómo el público corre a esconderse detrás de los muebles al verlo. "Próximamente vamos a desarrollar un robot con las mismas posibilidades de movimiento que tiene un ser humano, usando sensores táctiles, sensores ópticos y auditivos por todo el cuerpo", aseguraron.
Esperamos que tal robot no se parezca demasiado a este. Si no, solo podrán venderlo para asustar los niños que no quieran tomar la sopa. Suponemos que una de las razones por las que rechazamos tanto a esta Repliee R-1, más allá del Valle, es porque representa una niña. Y ya sabemos lo malas que son las niñas en las películas de horror japonesas. Por el momento, en lo que se refiere a estética, preferimos la niña de Flower Robotics, no solo es linda, sino que no intenta parecerse a una niña humana.