Se acabó la espera: Los chips Kaby Lake de Intel llegan al escritorio

En agosto del año pasado anticipamos que Intel tendría más novedades sobre sus procesadores basados en la arquitectura Kaby Lake de 14 nanómetros cerca del CES 2017. Los chips destinados a ultraportátiles, híbridos y tablets ya llevan algunos meses en el mercado, pero los entusiastas del escritorio se vieron obligados a esperar un poco. En el día de ayer, el gigante de Santa Clara presentó más de una docena de modelos bajo sus clásicas marcas Core i3, i5 e i7, con precios que no deberían superar los 350 dólares para su ejemplar más veloz.

Damas y caballeros, Kaby Lake es un hecho. La información disponible indica que la arquitectura Cannonlake de 10 nanómetros estará demorada hasta la segunda mitad de 2017 como mínimo, por lo tanto, quien haya decidido resistir la tentación de subir al tren de los 14 nanómetros, tal vez quiera considerar hacerlo ahora. Kaby Lake simboliza el fin del trabajo para Intel en ese nodo (por ahora), la última fase de su nueva mecánica Proceso-Arquitectura-Optimización que reemplazó al clásico Tick-Tock. Todo lo que tienen para ofrecer los 14 nm ya se encuentra sobre la mesa, siempre y cuando hablemos del consumo general (ya que el ciclo del hardware en servidores es diferente). Los procesadores Kaby Lake tuvieron su largada en agosto de 2016 a través de las series U e Y. Ayer, Intel liberó a la serie H, que apunta a portátiles de alto rendimiento, y a la esperada serie S, destinada al escritorio.

Todas las series de Kaby Lake han salido al ruedo. El escritorio cuenta con más de una docena de modelos disponibles.

Al frente aparece el Core i7-7700K, que conserva la estructura de cuatro núcleos y ocho hilos de procesamiento gracias al Hyper-Threading. Su frecuencia se eleva a 4.2 GHz, y 4.5 GHz en modo Turbo, un salto modesto cuando se lo compara con las frecuencias del Core i7-6700K (Skylake, 4.0 / 4.2 GHz). Las otras mejoras que recibió Kaby Lake podrían ser interpretadas como igual de sutiles, pero no por eso dejan de ser importantes. La versión 2 de Speed Shift le permite a los chips compatibles responder con mayor velocidad y precisión a los cambios de frecuencia, el vídeo integrado Intel HD incorpora soporte para acelerar diferentes códecs y estándares, y también encontramos compatibilidad con la tecnología Optane. Por lo que hemos averiguado, los primeros productos Optane seguirán la línea de módulos caché para discos duros tradicionales, con interfaz M.2.

El nombre Optane se repitió en varias oportunidades. Los chips Kaby Lake son los primeros en soportar esta tecnología de fábrica.

Probablemente el asterisco más grande en el expediente de Kaby Lake no esté en el hardware, sino en lo que será su soporte vía software. Intel confirmó que Windows 7 y Windows 8.x no recibirán controladores oficiales para la nueva plataforma, por lo tanto, quienes deseen exprimir al máximo a Kaby Lake deberán utilizar Windows 10 (por ejemplo, Speed Shift v2 sólo funcionará en ese sistema). Los benchmarks nos cuentan una historia que ya conocemos bastante bien. La mejora en el rendimiento no es nada espectacular, pero suficiente para colocar a Kaby Lake en la cima de la montaña. El costo por mil unidades del chip más económico, el Core i3-7100 (2/4, 3.9 GHz), se ubica en los 109 dólares, mientras que el antes mencionado i7-7700K vale 305 dólares. La lógica indica que el precio final en su etiqueta debería quedar por debajo de los 350 dólares.

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