Una bomba podía destruir una ciudad grande.
Las armas nucleares
Esto alteró profundamente el esquema de "escudo-versus-flecha" que nos había mantenido entretenidos durante milenios. No era posible poner un escudo, por más tecnología que se aplicase en su construcción, delante de una bomba atómica. Tampoco resultaba demasiado práctico mudar poblaciones enteras al interior de profundas y oscuras cavernas para evitar los bombazos, sobre todo si iban a tener que vivir para siempre allí dentro. La respuesta fue un cambio radical de estrategia. El razonamiento, increíblemente insano, "si tú me haces polvo, antes de desaparecer me aseguraré de aniquilar todo tu país". Para poder apoyar esta brillante idea, cada superpotencia en condiciones de hacerlo (básicamente los EE.UU. y la antigua U.R.S.S.) se dedicaron concienzudamente a construir decenas de miles de bombas atómicas, cada una de las cuales bastaba para destruir hasta los cimientos una ciudad grande.
M.A.D.: Mutual Assured Destruction.
Nacía el concepto M.A.D.: Mutual Assured Destruction, o Destrucción Mutua Asegurada en castellano. "Mad", que en inglés significa "loco" (se trata de una intencionada coincidencia), definía muy bien esta estrategia. El viejo truco de mejorar el blindaje o la flecha, se había convertido en el nuevo "comparemos nuestros arsenales de bombas nucleares", también conocido como "veamos quién la tiene más larga". Pero, y a pesar de haber colocado a la humanidad sobre un polvorín con la más acojonante capacidad destructiva de la historia, que bastaba para destruir varias veces a todas las ciudades del planeta, se decidió ir un poco más allá. Y el esquema del escudo y la flecha quiso hacer su regreso. A dicha iniciativa se la conoció como "La Guerra de las Galaxias"
George Lucas inspiró el nombre de la iniciativa.
"La Guerra de las Galaxias"
Inspirados en la película del mismo nombre, que había maravillado a millones de espectadores unos años antes, "La Guerra de las Galaxias" fue propuesta públicamente en 23 de marzo de 1983 por el actor de cine Ronald Reagan, en ese entonces devenido en presidente de los Estados Unidos. La idea de fondo era cambiar la Destrucción Mutua Asegurada por un sistema de defensa estratégica basado en armas de altísima tecnología, la mayoría de ellas ubicadas en el espacio.
El presidente Ronald Reagan.
El primer invento destinado a formar parte del "paraguas defensivo" que la administración Reagan quiso colocar en órbita fue un láser de Rayos X, activado por explosiones atómicas. En un discurso de la época, el presidente (hoy en día estrella invitada de Futurama) dijo: "Hago un llamamiento a la comunidad científica, la que nos proporcionó el armamento nuclear, para que enfoquen su gran talento hacia la causa de la Humanidad y de la Paz Mundial; para que nos proporcionen los medios de hacer de esas armas nucleares algo impotente y obsoleto." Parece un poco extraño vincular a las armas nucleares con la paz, pero esa era la idea predominante de la época.
Los láseres mencionados estaban destinados a derribar los misiles balísticos intercontinentales (ICBM) soviéticos, capaces de arrojar múltiples cabezas nucleares sobre los Estados Unidos. Básicamente, se intentaba construir un "escudo" que convirtiese el carcaj de "flechas nucleares" ruso en algo obsoleto. Sin embargo, la comunidad científica dudaba bastante del éxito de este tipo de blindaje. Por ejemplo, el físico ganador del Premio Nobel, Hans Bethe, hizo declaraciones mostrando su escepticismo sobre la posibilidad de que La Guerra de las Galaxias pudiese ofrecer algo que sirviese a la defensa nacional.

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