Autor: Juan Salvo Publicado: viernes, 08 de agosto de 2008
En la antigüedad, un tiempo rústico sin ordenadores ni impresoras hogareñas, la humanidad se valía de métodos nemotécnicos para conservar datos. Cifras, fechas, nombres; todo aquello que era necesario conservar, se almacenaba en el cerebro y se sostenía mediante la palabra, que se transmitía de una...