Autor: Ariel Palazzesi Publicado: miércoles, 25 de julio de 2007
Cuando Galvani estimuló con electricidad las patas de una rana muerta, nunca imagino que cada niño en algún punto de su educación formal repetiría el experimento, mal que les pese a los pobres batracios. Pero Garnet Hertz ganó el premio a la originalidad.