Autor: Mario Sacco Publicado: viernes, 16 de octubre de 2009
La ecuación es muy sencilla y fácil de comprender. Cuando conjugamos en un mismo gadget unos anteojos especialmente diseñados para entregarnos luz psicodélica y un sonido similar al ruido rosa, estamos ante un dispositivo capaz de entregarnos un descanso y un relax mental muy especial y digno...