Autor: Lisandro Pardo Publicado: viernes, 31 de octubre de 2008
Un momento, no hablamos de los clásicos seres que se caen a pedazos y que caminan arrastrando los pies con un deseo constante de devorar carne humana. Hablamos de máquinas , ordenadores que pierden su identidad y función cayendo en manos de gente inescrupulosa. ¿Y quienes son los más afectados...