Autor: Max Ferzzola Publicado: martes, 02 de enero de 2007
Hasta al más avispado le puede pasar: un clic de más, un dedo que se desliza erróneamente, una mala selección de contenidos de la papelera, una certeza de tener una copia que se comprueba equivocada, o hasta algún amigo o familiar que gusta de meter mano en nuestra PC y hacer desmanes.