Autor: Max Ferzzola Publicado: domingo, 22 de octubre de 2006
Internet, más allá de sus obvias utilidades, es una vorágine de sitios que nacen y mueren, nacen y mueren. Y uno siempre se pregunta: ¿qué habrá sido de aquel sitio que tanto nos gustaba? ¿Murió atropellado por códigos binarios, se extinguió en el éter del no ser? Sea como fuese, Wayback Machine es ...