Autor: Kir Ortiz Publicado: miércoles, 17 de diciembre de 2008
Como mancha apestosa de petróleo. La sagrada ciencia observa impotente cómo se extienden las conductas fraudulentas en su seno y la merecida confianza que otrora se había ganado tras muchos años de esfuerzo, ahora se desvanece por entre los dedos como arena de playa. Todo debido a una pequeña mi...