Autor: Ariel Palazzesi Publicado: viernes, 25 de enero de 2008
Todos conocemos o hemos visto a un enano, alguien que mida menos de 1.20 metros de alto. Y probablemente también nos hemos topado con alguna persona realmente alta, quizás que hasta supere los dos metros de altura. Pero el caso de Adam Rainer es único: nació como un enano, y murió como un gigante.