Las polillas de seda (y obviamente los gusanos) guardan una relación milenaria con los seres humanos, pero en esta oportunidad, la seda no es la razón principal para el vínculo. Un grupo de investigadores de la Universidad de Tokio ha desarrollado robots que utilizan a polillas de seda como pilotos. El estímulo para que las polillas conduzcan a los robots llega a través de feromonas emitidas por una polilla hembra, mientras que el objetivo principal del proyecto es desarrollar robots capaces de detectar olores y fugas.
 
