El software es altamente personalizable.
La cantidad de opciones que trae el programa es inmensa y, a pesar de no tener instalación, guarda la configuración individual de cada usuario. También dispone de muchas opciones para practicar: importar imágenes, análisis de formas aleatorias y un juego de tres en línea (Ta Te Ti), todo esto para probar su funcionamiento. Entre otras opciones, podemos regular el contraste, filtrar con colores la imagen, cambiar opciones de voz, ajustar los ritmos binaurales, ver la imagen en negativo y variar la velocidad de escaneo.
Aunque parezca algo extremadamente difícil de dominar, hay personas que lo utilizan diariamente. Otras, no videntes de nacimiento, han experimentado lo que es ver por primera vez. Muchos lo utilizan para recordar cómo se veían diferentes cosas. Otros lo utilizan para leer cuadros, gráficos o ver dibujos.
La cámara escanea el campo visual y lo transforma en sonido.
The vOICe actualmente está siendo utilizado no solo por personas que perdieron la vista a una temprana edad, sino también por aquellos que la han perdido a mayor edad. Como explica el sitio oficial, en un principio estas personas intentarán reconstruir las imágenes con los sonidos, pero a la larga, se espera que la recepción del sonido sea más inconsciente y sea comparable a ver, más que interpretar sonidos. Esto es algo que es más fácil para los mencionados en primer lugar, ya que no tienen tantas referencias para comparar. Mediante The vOICe aprenden a decodificar estos sonidos extremadamente complejos para entender el contenido visual y así sentirlo como si fuera ver.
Imagen digital tomada de un segundo de sonido como lo ve The vOICe.
Una de las cosas que más rescatan los creadores y usuarios de The vOICe es su accesibilidad sobre otros métodos como el implante cerebral o retínal. En la página oficial, nos encontramos con una comparación entre The vOICe y el implante cerebral de Dobelle. Y, principalmente, resalta los pro de The vOICe, como la resolución y los costos. Mientras que con el implante la resolución de la imagen es de 144 (12 x 12), este software realmente no tiene límites más que el de la cámara que se utilice. Sin embargo, se ha probado que puede llegar hasta 4000 pixeles debido a limitaciones del oído humano. Por el lado económico, un implante, sin contar la adaptación y el entrenamiento, cuesta alrededor de 125.000 dólares, mientras que The vOICe (que consiste en solo hardware) cuesta como mínimo 1.000 euros. Pero, más allá de los costos y su rendimiento, hay otras cosas a tener en cuenta. The vOICe no requiere ningún tipo de cirugía. Mientras que la tecnología utilizada en los implantes cerebrales o retínales es relativamente nueva y se encuentra en una etapa experimental, por eso puede tener problemas de biocompatibilidad.
Comparación entre la resolución de imagen con un implante (izquierda) y The vOICe (derecha).
Esta aplicación es completamente gratuita y acepta donaciones para seguir desarrollando el producto. En el sitio, además de explicar qué se necesita para utilizarlo, dan estimativos en dólares de cuánto puede llegar a costar el hardware necesario para utilizar The vOICe diariamente.
En esta época nos encontramos en una etapa muy temprana en cuanto a soluciones para las personas no videntes, pero The vOICe es una herramienta gratuita y accesible que puede a llegar a ser muy útil para aquel que esté dispuesto a aprender su complejo funcionamiento.

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