1) Para instalar Windows XP en tu ordenador, necesitas tres elementos críticos: El primero, cayendo un poco en lo obvio, es un disco de instalación de Windows XP con una clave válida. Sea una versión Home, Professional, modificada, legal o pirata, en cierto punto de la instalación Windows solicitará una clave para continuar. Y no, no publicaremos ninguna aquí, así que deberás buscarla en otra parte.
Lo segundo es tener conocimiento de cómo indicarle al ordenador que se inicie desde la unidad óptica, en vez de recurrir al disco duro. Deberás insertar el disco en la unidad óptica, y configurar tu ordenador para que se inicie leyendo al disco de Windows. Sea a través de una opción en el BIOS, o de un menú especial en el momento que se inicia el ordenador (suele verse una leyenda similar a Press F12 for BootMenu, que por supuesto varía según el fabricante), deberás saber cómo lograr esto.
Lo tercero y más importante de todo: Debes poseer los controladores de Windows XP para tu ordenador. En una situación normal, un ordenador tiene como mínimo un CD-ROM en donde están almacenados todos los controladores para activar funciones como audio y vídeo, y te ahorrará mucho tiempo el poseer dicho disco. Sin embargo, en muchos casos hay que recurrir a Internet para obtener los controladores. Esto implica saber qué modelo de tarjeta madre se posee y qué otros dispositivos existen dentro del ordenador, como pueden ser tarjetas de vídeo dedicadas. El problema surge al intentar obtener soporte para hardware muy viejo o muy nuevo. Buscar soporte para dispositivos como un módem telefónico o un escáner por puerto paralelo puede volverse una verdadera expedición arqueológica. En cuanto al hardware nuevo, es mucho más indignante, ya que suele ser culpa del fabricante el que no haya soporte. Por ejemplo, algunas portátiles Compaq que vienen con Windows Vista preinstalado no poseen soporte alguno para XP en la página oficial, y al usuario no le queda otra alternativa más que cazar los controladores uno por uno, a través de diferentes foros y blogs.
2) Con el disco en la unidad, inicia el ordenador. Verás que habrá actividad en la unidad óptica, y luego recibirás un aviso de que pulses una tecla para iniciar desde el CD. Hazlo, y deja que Windows cargue su legión de controladores. Cuando haya finalizado, verás la pantalla de bienvenida para la instalación de Windows XP. Presiona Intro para continuar, y luego F8 para aceptar el contrato-licencia.
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La bienvenida al instalador de Windows XP
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El contrato-licencia, o CLUF
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Aquí debes especificar el disco o la partición en donde se instalará Windows
3) Llegarás a la pantalla de administración de discos. Esto puede variar en forma y cantidad de discos y/o particiones. Si tienes más de una partición y deseas conservarlas, sólo deberás escoger la que indique la unidad C. Si no es tu deseo el conservarlas, deberás borrarlas una por una escogiéndolas y presionando la tecla D. Luego Windows solicitará una confirmación para tal acción, en donde deberás presionar la tecla L para continuar.
Si te inclinas por el formateo completo, deberás esperar un poco
4) Si has escogido la partición C para instalar Windows allí, el asistente de instalación detectará que hay una versión de Windows previa, y te dará la opción de repararla. Como este tutorial no apunta a eso, elige No Reparar. La otra situación es que hayas escogido la entrada que dice Espacio no Particionado, como mostramos en la imagen anterior. No importa de cuál se trate, ambas te llevarán a la sección de formateo de disco. Si el disco duro es relativamente nuevo, puedes escoger la opción NTFS (rápido), pero si hace mucho tiempo que el disco no fue formateado, y deseas tener la seguridad de que se encuentra en buenas condiciones, elige la opción NTFS estándar. Esta opción hará que la instalación demore mucho más tiempo, ya que formateará y verificará toda la superficie.
5) Tras el formateo, se iniciará la copia de archivos. Aquí puedes relajarte un momento, y mirar pasar el contador. El único inconveniente que puedes llegar a encontrar aquí es que el disco de instalación esté defectuoso, y arroje un error de lectura. Deberás reemplazarlo si ese es el caso, porque una instalación de Windows XP con archivos faltantes o corruptos, es una bomba de tiempo. Al terminar, presentará un aviso que el ordenador se reiniciará en 15 segundos. Puedes dejar correr el tiempo, o presionar Intro para reiniciar de inmediato.

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