Hace un tiempo experimenté un poco con Damn Small Linux, una distro que posee un tamaño máximo de 50 MB, y que dentro de ella había múltiples aplicaciones lo suficientemente elaboradas como para entregar a cualquier usuario un entorno funcional y portátil. De esa forma fue que siempre vi de cerca a esta clase de distros, minimalistas por donde se las viera y con entornos gráficos muy sencillos, pero repletas de funcionalidad. Hay que reconocer que estas distros no suelen ser muy amigables con el usuario, especialmente en cuanto a sus métodos de instalación, y este es un pecado con el que también carga Tiny Core Linux. Sin embargo, aquellos interesados pueden recurrir a un típico Live CD (aunque con sólo 10 MB es difícil llamarlo así) para darle una probada.
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El entorno gráfico es realmente simple, cortesía de JWM
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Tiny Core Linux toma forma gracias a BusyBox, Tiny X, FLTK y JWM, todos ellos sobre una base de kernel en versión 2.6, lo que garantiza un nivel de compatibilidad de hardware bastante interesante. Esto es especialmente necesario entre las diferentes tarjetas de red, ya que la distro es tan liviana que recurre de forma muy profunda a una conexión a Internet para alcanzar todo su nivel de funcionalidad. En su configuración por defecto, la distro utiliza DHCP para determinar un número IP dentro de la red, aunque podrás especificar un número manual si en tu red no utilizas ese protocolo dinámico. Detalles adicionales de configuración pueden hallarse en la página oficial (como ajustar la resolución de pantalla), pero si tienes algunas horas de vuelo con distros Linux, no será nada complicado para ti realizar estos ajustes.
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La distro se carga en la memoria RAM, demandando poco más de 32 MB
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El repertorio de aplicaciones no es tan amplio como en otras distros, pero es algo lógico si tenemos en cuenta que Tiny Core Linux no es una distro del montón. Las aplicaciones deben ser especialmente compatibles con la distro, manteniendo su funcionalidad y sin devorar espacio. Esta distro está orientada a ser ejecutada desde pendrives u otra clase de unidades removibles, lo que entrega la obvia ventaja de poder almacenar los cambios en la configuración. Al iniciarse completamente en memoria RAM, Tiny Core Linux es una distro muy rápida, con un tieimpo de inicio reducido. En cuanto a puntos débiles, el primero de la lista es el tiempo de adaptabilidad que la distro demanda al usuario. Cualquier iniciado en Linux acostumbrado a distros como Ubuntu puede sentirse aterrorizado frente a Tiny Core Linux, pero como suele suceder en estos casos, todo es cuestión de paciencia, y de tener ganas de aprender. Luego está su método de instalación. Si quieres utilizar a Tiny Core de manera un poco más permanente, deberás consultar el método de instalación en su página oficial, y seguirlo paso por paso.
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Instalar aplicaciones es muy sencillo, pero instalar el sistema operativo, es otra cosa
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Mozilla Firefox recién instalado
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Rápida, portáil, e increíblemente liviana, Tiny Core Linux es pequeña pero con el potencial de ser muy versátil. Cualquiera puede preguntarse qué se puede hacer con sólo 10 MB, y dentro de todo sería algo lógico. Pero distros como esta no solo demuestran la habilidad de sus desarrolladores, sino que también dejan en claro que no son necesarios entornos gigantescos que demandan gigabytes enteros de disco duro y memoria RAM para poder acceder a un sistema funcional.

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