“Estamos infoxicados. Somos un conjunto de adictos a la información, forzados, confundidos, aburridos y sobrealimentados. Somos el equivalente digital a los locos que viven en casas llenas de periódicos”. Así afirma John Naish en el capítulo inicial de su libro “¡BASTA!”. Durante casi 300 páginas, este autor nos sugiere cómo evitar que nuestro cerebro se convierta en una fábrica de drogas debido al exceso de información. Continuamente se nos quiere inculcar el concepto de que nada es suficiente, de que siempre necesitamos algo más, y ¡oh sorpresa!, Internet tiene bastante que ver en ello.
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John Naish es un periodista inglés licenciado en Filosofía y Filología inglesa que perdió la paciencia. De ahí el nombre de su libro, en el que se centra en cómo hacer para sobrevivir a esta época en donde se nos quiere obligar a tener siempre más de todo, en donde se nos enseña que nada es suficiente.
El primer capítulo de su libro se titula “BASTA de información”.
Si nos suena conocido, no es casual.
En el libro se detalla que nuestra desmesurada avidez de acumular información (léase Internet) hace que seamos como el equivalente digital a los locos que viven en casas llenas de periódicos. Una de las claves surge de una encuesta, en donde la mayoría de las personas indican, al mismo tiempo, por un lado que “Nunca tienen información suficiente” y por otro que “no tienen tiempo de energía para procesar la información que ya tienen”. Cuanta más información obtenemos, menos la comprendemos. Estamos complicados, aunque mucho no nos demos cuenta.
Una de las fuentes de esta información es el Henley Centre, una compañía de pronóstico de tendencias mediáticas. Confirman empíricamente lo que ya sabemos: la cantidad de datos con los que somos bombardeados a cada momento hacen que nos estemos volviendo cada vez más “sordos a la información”. Tomando como ejemplo al mundo de la mercadotecnia —una de las grandes generadoras de exceso de datos—, han calculado que, por ejemplo, ya menos de una campaña publicitaria convencional de cada cinco tiene un efecto significativo.
Pero lo más grave aquí es nuestra reacción instintiva como seres vivos: cuando nos vemos confundidos ante un exceso de información, lo primero a lo que atinamos es a buscar aún más datos para resolver el problema. De a poco nos vamos transformando en una sociedad que acumula información inútil, casi en su totalidad. Estoy seguro de que más del 90% de la información que tenemos en nuestros discos podría borrarse sin que nos afecte en nada.
Cuando aprendemos un nuevo concepto, nuestro cerebro nos recompensa disparando una segregación de opioides naturales similares a la heroína.
Según Naish, una de las raíces de este problema se centra en que poseemos un un cerebro evolucionado que no reemplazó al cerebro primitivo, sino que se agregó a él. Y ese cerebro antiguo sigue haciendo de las suyas. Nuestros ancestros debían aprovechar al máximo cada nueva información, dado que sus vidas, literalmente dependían de ello:
“En el inicio de la raza humana las novedades (rostros, formas y conceptos nuevos) se daban esporádicamente y disparaban un conflicto mental que se encontraba entre el temor y la curiosidad. Los primeros seres humanos que se animaban a explorar generalmente conseguían las mejores oportunidades para alimentarse y procrear. A medida que pasaron las generaciones, en las mentes evolucionó un sistema de recompensas que alentó la recopilación de información.”
Nuestro cerebro puede ser un gran fabricante de drogas ante el exceso de información.
Está demostrado que nuestros cerebros continúan aplicando este mecanismo. Cada vez que aprendemos algo, se produce un “estímulo químico” que genera placer.Un estudio realizado en 2006 en la California Southern University demostró que, cuando aprendemos un nuevo concepto, nuestro cerebro nos recompensa disparando una segregación de opioides naturales similares a la heroína. ¡Droga gratis! ¡A buscar más información!
El estudio considera que parte de la evolución incluye “sentirnos estimulados cada vez que aprendemos algo acerca de nuestro mundo o entendemos ideas complejas o ingeniosas, porque eso nos da una ventaja frente a nuestros rivales. «Los seres humanos están diseñados para consumir información. No es divertido intentar comprender un teorema difícil. Pero una vez que lo logramos, nos sentimos fabulosamente»”.
Hasta cierto punto en la historia de la evolución, este sistema de “auto-drogadicción” se limitaba ante cuestiones más riesgosas, como evitar un peligro o saciar el hambre. Pero hoy en día, al menos para algunos, en la comodidad del sillón de la sala no hay demasiados sobresaltos. Según Naish, entonces, “la infomanía puede invadir hasta a las personas más haraganas y menos propensas a correr riesgos, y despertar en ellas un deseo voraz de noticias terribles, textos banales, rumores de celebridades y basura mediática. En tanto sea una novedad, obtendremos un estímulo. Seguimos buscando nuevas fuentes de estímulo porque la recompensa de opioides disminuye cada vez que se repite una nueva experiencia”.
¡De regalo, ya que viene al caso, "Information overload", de Living Colour. Como para ir rockeando la semana!
ENCONTRAR EL MÁXIMO DE LA CURVA
Está muy bien plantear el problema, ¿pero qué solución se propone? Naish se centra en un punto clave: detectar cuánto es para nosotros lo suficiente. Para esto, recomienda hacer una dieta de información:
“¿Cuál es nivel óptimo de información que debemos alcanzar? Más allá de ese punto crucial, empieza la confusión. Una manera de saber cuál es nuestro nivel de suficiencia es realizar una dieta radical de información: tratar a las comunicaciones y el infoentretenimiento con cautela, como sustancias que generan hábitos. Tratar a las publicidades y la mercadotecnia como si fueran especialmente tóxicos: están diseñados para entretener de modo de atrapar nuestra atención y hacernos sentir insatisfechos con la vida que tenemos. Por ejemplo: mirar muchos noticieros nos deja preocupados... lo que nos hace mirar más noticieros.”
Estamos acostumbrados a que se nos atiborre de información. Es hora de empezar la dieta informativa y elegir sólo lo útil para nosotros. Así que, lectores, ¡basta de navegar tanto por ahí! ¡Hay que centrarse en leer solo las notas de NeoTeo!
¿Qué métodos utilizarías para evitar ser desbordado por la información digital? ¡Esperamos ansiosamente tus comentarios en el foro, cuantos más mejor!
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¿Y tú, qué opinas?
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#1
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#2gx sábado, 21 de julio de 2012, 17:20
No se ustedes, pero esa frase "exceso de información", me suena a ludita solapado, pero mas importante, esa posición de que casi todo lo que leemos o almacenamos es redundante o basura, al menos esa es la impresión que se desprende de esa postura, suena a que es del interés de ciertos sectores que la población ni se ilustre ni desarrolle habilidades avanzadas de lectura para que sea la "gente" la que aprenda a seleccionar que es relevante y que no...
Por que si nos guiamos por el criterio del autor John Naish, buena parte de la información publicada en el blog de Neoteo es "inútil", cosa en la que disiento...
Saludos. -
#3
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#4Rocavall sábado, 21 de julio de 2012, 17:58
El artículo tiene mucha razón, somos bombardeados con mucha información que aunque sea curiosa o interesante no nos sirve de nada, y eso nos vuelve cada vez más insensibles a la información nueva que quizás nos sea más relevante.
Sin embargo, llegar al extremo de una "dieta de información" lo veo excesivo, a menos que se viva una verdadera adicción.
#2 Defíneme inútil. Tú le sacas alguna utilidad a lo que lees en neoteo? Te ha servido de algo saber los descubrimientos en nanotecnología, por ejemplo?
La única utilidad que tiene esto es pasar el rato, entretenerse con información de un ámbito que nos interesa.
#3 He llegado a la mitad de la segunda línea de tu ... Leer más -
#5palin sábado, 21 de julio de 2012, 18:01
#2 y #3 están diciendo cualquier cosa. El problema son las publicidades que nos quieren obligar a consumir. y neoteo no nos obliga a comprar nada, ah y además no hace falta llegar a que nos explote la cabeza, hay bastantes cosas mala que nos pueden pasar antes de llegar a eso. Y eso de que dios nos dio un cerebro bien grande... Sin comentarios
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#6Guala sábado, 21 de julio de 2012, 18:36
Por lo que veo, este John Naish es el típico extremista que no ve matices en los problemas, y por ende, en las soluciones, desde mi perspectiva, ideas, textos como los de este señor, solo buscan.... no se si dictaminado o inconscientemente, da lo mismo, la idea siempre es que sigamos creyendo que el mundo es absolutista, sino hay patentes, no hay futuro, sino hay título, no hay creación, si no leemos somos ignorantes, si leemos, ¿QUÉÉÉÉ? ¿Según John Naish leemos mucho?
Solo se que alguien me miente, mejor pienso, razono, y determino por las mías, mientras seguiré leyendo neoteo. :P -
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#11dare0913 sábado, 21 de julio de 2012, 23:17
idiotas, idiotas everywhere!!
leen el articulo y ni siquiera se detienen un momento a pensar que es lo que se plantea lo que me hace pensar cada vez mas que este tipo tiene razón.Con información no solo se refieren a noticias de internet y comerciales se refieren hasta a la mas mínima linea que leas y te memorices incluyendo este comentario por eso es que hay tanta información chorrocientos millones de twits y post en facebook comentarios en youtube y neoteo mas las noticias de verdad que lees en tu feed rss.yo leo cerca de 200 artículos diarios en mi google reader sobre basura que me interesa y que ahora me doy cuenta que ha sido un tiempo perdido ya que no recuerdo un carajo de lo q... Leer más -
#12
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#13Jalisco domingo, 22 de julio de 2012, 00:45
#12 para mortis:
ironía. (Del lat. ironīa, y este del gr. ερωνεα).
1. f. Burla fina y disimulada.
2. f. Tono burlón con que se dice.
3. f. Figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice.
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#15Robert lunes, 23 de julio de 2012, 12:03
#3 No son babosadas todo este exceso de información a la larga nos produce problemas como falta de concentración,cambios de humor ansias por saberlo todo etc...yo realmente vivo ahogado con tanta información basura que poco a poco voy dejando que al fin no vale para nada
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#16Gonzalo lunes, 23 de julio de 2012, 15:10
#13 Clap Clap Clap!
Es preocupante la cantidad de información que tratan de meternos diariamente, de un noticiero de 1 hora por día pasamos a canales dedicados 24hs a dar noticias, y para colmo donde vivo (Argentina) son los canales de cable (TV paga) mas vistos. -
#17shiddou lunes, 23 de julio de 2012, 15:45
pues concuerdo totalmente con el artículo y es que cuando uno lee algo nuevo siempre se tiene esa sensación de sentirse mucho mejor, ahora si lo veo desde el punto de este artículo entonces soy drogadicto no solo leo de neoteo, leo de toms hardware, o fudzilla ya que mi area es la informática y siempre ocupo saber lo último en tecnología, ahora lo cierto es que aveces siente uno como un embotamiento cerebral por tanta información que consumimos...
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#18Gianni Sabbione lunes, 23 de julio de 2012, 16:49
¡Gracias por los comentarios! Tengo MÁS información acerca de este tema, la subiré el próximo sábado, así continúo aportando mi granito de arena al desborde de información.
Ah, ¡y no se peleen, eh! -
#19Doster lunes, 23 de julio de 2012, 17:26
Excelente artículo. Hace bastante que estoy practicando algo similar a la "dieta" que propone el autor: no más noticieros (o al menos muuy poco), no más TV (salvo series y peliculas) y comence a utilizar Google Reader para leer los sitios que frecuento, de esta forma, analizo rapidamente el titulo y si veo que no me es útil, lo marco como leído... si me da curiosidad le doy una mirada y decido si leerlo completo. Pequeñas cosas, que ayudan mucho.
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