Y cuando creías que los híbridos no eran lo bastante modernos como para desvelarte mirando una revista de coches, pronto podrás ver cómo desfilan ante ti los coches impresos en 3D que funcionan de verdad y hasta se animan a romper records. El Urbee 2 es un coche urbano con una particular forma y método de construcción que quiere demostrarle al mundo que las impresoras 3D pueden producir coches seguros, eficientes y baratos.
La impresión 3D llega a la industria automotriz
Es el lujito tecnológico del momento, el recién nacido al que todos miran con esperanzas, el nicho en el que todos quieren poner unos centavos, la oportunidad esperada por quienes no tienen grandes inversores detrás y así con muchas otras descripciones. La impresión 3D arrastra al público hacia su costa y lo hace sucumbir ante las posibilidades que implica imprimir objetos de todos tamaños en un hogar o en un taller mediano.
Basándose en los últimos avances en el mundo de la impresión 3D, algunos inventores particulares y compañías están buscando proveer a la industria automotriz con vehículos impresos en 3D. Por ahora la escena está repleta de conceptos, pero todavía no nos hemos subido a un coche impreso en 3D que funcione correctamente y sin limitaciones que le quiten su naturaleza práctica. Jim Kor, creador de Urbee 2, quiere cambiar esto, y su coche impreso en 3D funcionará de verdad.
Eficiencia material y diseño de una sola pieza
Además de lo que implica imprimir un coche en 3D por completo, el ingeniero Jim Kor nos explica cómo es que se les ocurre la idea, dándonos una pauta del porqué de este diseño tan estrafalario para un coche.
Según Kor, el objetivo que sigue su equipo en la construcción de este modelo es el de eficiencia material. Para esto construyen un bloque monolítico grande, mezclando en su diseño las estructuras que normalmente son distintas piezas pequeñas en los autos convencionales. Este proceso de construcción en una impresora lleva muchas horas (2500 horas aproximadamente), pero al ser una sola pieza que sustituye a decenas, los tiempos se recortan considerablemente. Al tratarse de una pieza única de plástico ABS (el motor y el chasis se construyen por la vía convencional), el tamaño se reduce a la vez que aumenta su aerodinámica, reduciendo la resistencia.
El Urbee 2 usa tres ruedas, tiene espacio para 2 personas y mide 3 metros de largo con un peso de 500 kilogramos.
Un recorrido récord entre San Francisco y New York
Pero mientras que la estructura del coche será en su mayoría de plástico, aún requerirá un motor convencional, aunque híbrido, que puede entregar una potencia de 10 caballos de fuerza. Junto a los motores eléctricos de 36 voltios trabajando en buena forma, el Urbee 2 podrá alcanzar los 64.3 km/h. Urbee viene de urbano, así que no hay que quejarse por la velocidad. Aun así, el Urbee 2 planea hacer un recorrido récord entre San Francisco y New York, uniendo a las dos ciudades con más de 4828 kilómetros de separación utilizando solo 37 litros de etanol a una media de 320 km por litro. Con mucha seguridad en el asunto y también en el coche, el interior está protegido con estructuras tubulares y la gente de Urbee 2 dijo que quería que el coche impreso en 3D pasase el test de seguridad que se requiere en carreras como la Le Mans.
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