Después de todo un día de cazar mamuts y esquivar tigres dientes de sable, Ugh necesita relajarse. “Esta noche, ¡es mi noche!”, dice mientras lustra su mazo de la suerte. Con un vistazo rápido fuera de su cueva, Ugh encuentra la presa. Una hermosa mujer neandertal, llena de pelos en su pecho y axilas: tal cual le gustan. Confiado, Ugh se acerca a ella con una flor en una mano y su mazo en la otra. Ack lo ve llegar con ojos de enamorada: ¡Al fin Ugh se atrevía a dar el primer paso! Haciéndose la distraída, mientras Ugh se acerca a ella con aplomo, Ack comienza a trenzar sus patillas. Lo último que siente es un golpe en su cabeza, y la negrura la envuelve con una sonrisa en los labios.
Ack abre los ojos esperando encontrar a un Ugh roncando satisfecho. Sabe que es la mujer más peluda de la aldea y que eso los pone a mil. Pero Ugh no está a su lado y los ronquidos con los que se esperaba encontrar son reemplazados por sollozos desesperados. La hermosa neandertal lo mira interrogativamente y Ugh, avergonzado, dice: “¡Es la primera vez que me pasa! ¡Lo juro!” Desde entonces, Ugh no fue nunca la misma persona. Sintiéndose como un estúpido homo sapiens y repudiado por su tribu, el otrora respetado neandertal se refugia con una familia de gliptodontes, que lo aceptan como a uno más. Ugh muere siendo el único gliptodonte sin caparazón del mundo y, si alguna vez encuentran sus restos, descubrirán un agujero en su corazón. Un agujero que la ciencia no podrá explicar jamás: es que no hay método científico que explique la tristeza…
Es la primera vez que me pasa, ¡lo juro!, dice Ugh. Pero Ack no le cree.
Es una lástima que Ugh muriera sin saber la riqueza que se encontraba debajo de sus pies, en el permafrost. Porque si los científicos rusos de la Universidad de Tyumen no se equivocan, en el suelo debajo de Ugh vivía una bacteria con habilidades asombrosas, capaz de incrementar el alerta mental, mejorar el físico, ayudarnos a vivir más años y, lo mejor de todo, incrementar nuestra actividad sexual (virilidad para los hombres, fertilidad para las mujeres).
La bacteria, encontrada en una remota región de Siberia, en un lugar llamado “Montaña Mamut”, es un descubrimiento del Profesor Anatoli Broushkov y su grupo de científicos de la universidad de Tyumen, Rusia. “Hemos decodificado una parte de su ADN y los resultados preliminares confirmaron que no existe registro de tal bacteria en ningún lugar del mundo. Es un evento único, absolutamente extraordinario, como científicos nunca antes pudimos encontrar una bacteria que pudiera vivir tanto tiempo.”, dijo Broushkov a la prensa. Y su entusiasmo es justificado, el pequeño milagro tiene entre tres y cinco millones de años.
Todo comenzó cuando Anatoli y su grupo se encontraban en Montaña Mamut. Estaban buscando ADN de mamuts y rinocerontes peludos, con la esperanza de clonar a estas antiguas y extintas bestias. Pero lo que Anatoli descubrió dio un vuelco en su investigación. Es que la bacteria, hoy llamada por todo el mundo “Viagra Prehistórico”, tiene capacidades asombrosas. No solo para la potenciar la virilidad del hombre y mejorar la fertilidad de las mujeres, sino también para prolongar y mejorar la vida de cualquiera que la consuma.
Montaña Mamut es uno de los cementerios de mamuts y rinocerontes lanudos más grandes del mundo.
Los estudios preliminares son muy prometedores. “Hemos hecho un set de experimentos y los resultados prueban que organismos simples, como moscas de la fruta y ratones, viven más luego de ser inoculados con un extracto de la bacteria.”, dijo Broushkov. Vera Samsonova, colega de Anatoli, abunda en más detalles. “Hemos multiplicado la bacteria y la hemos probado en un típico sistema vivo biológico de laboratorio. Algunos ratones demostraron crecimiento físico y mental y un aumento en su actividad sexual. Algunas hembras incluso pudieron tener bebés con una edad equivalente a la humana de 70 años.”
Todo el equipo de la Universidad de Tyumen está encantado. Olvidándose por completo de clonar mamuts u otras cosas raras, hoy se encuentran trabajando en buscar una aplicación útil para este descubrimiento. Tan prometedor luce el asunto, que decenas de millonarios rusos se pelean por financiar sus investigaciones. “No podemos prometer una poción de inmortalidad.”, dijo Anatoli. “Pero si descubrimos por qué esta bacteria vivió por tanto tiempo, esto podría ser de utilidad en curas anti-envejecimiento.” ¿Tanto así, Anatoli? “Bueno, incluso si logramos prolongar la vida en 10 años, eso sería fantástico.” ¡Marche un extracto de bacteria prehistórica para la Mesa 2!
Artículo dedicado a la memoria de Ugh, el neandertal con un agujero en el corazón

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