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Por: Tomás García
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martes, 22 de julio de 2008
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Nuevamente nos encontramos frente a un nuevo juego de Golf para la consola de Nintendo. Esto nos obliga a dejar nuestro amado sofá y sostenernos sobre esas cosas llamadas piernas y agitar nuestras manos para pegarle a la bola virtual. Esperemos que valga la pena.
¿Realmente amamos el Golf?
Teniendo en cuenta el formato con el que cuenta la Wii muchos pensarían que sería la consola perfecta para ciertos tipos juegos, por ejemplo, el golf. ¿Qué mejor para simular el golf que realmente ponerse en la posición correcta para hacerlo? Y aunque el Tiger Woods es considerado de los mejores, ningún juego ha sabido postularse como el dueño de la categoría. Sin embargo a diferencia del anteriormente mencionado We Love Golf no busca ser el juego más realista del mercado, sino el más entretenido.
Por alguna razón siendo una exclusividad de Wii no sorprende que uno de los aspectos negativos lo comparta con otros juegos de la misma consola. We Love Golf carece de profundidad, esto se debe a que el target de los desarrolladores son los jugadores casuales, quienes buscan una experiencia divertida con una simple introducción. Y esto es exactamente lo que We Love Golf brinda.
A veces en la pantalla hay demasiadas cosas.
La mecánica del juego es bastante extraña para ser un juego de golf. Uno pensaría que con pararse, ponerse en posición y extender los brazos para golpear la pelota imaginaria es todo lo que se necesita, pero no con We Love Golf. Tal como hicieron en las pasadas entregas de Mario Golf, Camelot Softwares decidió incluir un sistema un poco más complejo. Todo comienza como uno esperaría, de pie sosteniendo el Wiimote como un palo de golf, el swing determina la fuerza y la dirección del golpe, a medida que uno hace el movimiento en la pantalla se mueve un ícono gradualmente, pero también hay otro que sigue al anterior y el punto de encuentro de ambos íconos determinan la fuerza del disparo. Está de más decir que mientras más cerca está uno del otro mejor sale el tiro. Algo parecido sucede con la medición de la puntería, solo que sucede mientras se baja el palo para dar el golpe. En un principio esto puede sonar complicado, pero después de algunos tiros ya no es problema. Y esa es una de las partes más importantes de We Love Golf, su accesibilidad.
Este juego ha recibido críticas variadas. Una de las críticas más dura que ha recibido la jugabilidad es que está muy mal balanceada, y que muchas veces por un pequeño movimiento en falso del control la pelota sale disparada a cualquier lado. En nuestra experiencia esto no sucedió mucho, sino casi nada. Las veces que sí sucedió fueron por movimientos, aunque no groseros, que claramente perjudicaban el disparo. Por otro lado recibió críticas que si se hacían los mismos movimientos pero sentados en un sofá, se podía jugar de la misma manera, demostrando así deficiencias en la jugabilidad. Al probarlo notamos que es cierto, si se hacen los mismos movimientos pero sentado, el resultado es el mismo, pero al mismo tiempo, una de las principales razones por la que uno adquiere una de estas consolas es para levantarse del sofá, y experimentar de otra manera los videojuegos. El detector de movimiento de Nintendo abre una enorme gama de posibilidades para con la jugabilidad y absolutamente todas invitan al jugador a levantarse de su silla y moverse un poco para variar.

Continuación y conclusión

Aquaria

Liquid Virgin: Virginidad instantánea
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