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Un asteroide destruyó New York (en una simulación de la NASA)

En la vida real, 9 millones de personas estarían muertas

asteroide

Año 2027: Un asteroide va a impactar contra la Tierra. Todos los intentos por desviarlo han fracasado, y es cuestión de tiempo para que borre a New York del mapa. Casi nueve millones de personas necesitan ser evacuadas en tiempo récord, y procesar el hecho de que su ciudad desaparecerá. Por supuesto, el escenario es parte de una simulación que la NASA y otras agencias desarrollaron en los últimos días. Las mejores mentes se enfrentaron a este desafío, pero aún con «ocho años» de anticipación y datos precisos, La Ciudad que Nunca Duerme quedó en ruinas. ¿Qué aprendimos, y qué podemos hacer?


La posición de los científicos es casi unánime: El impacto de un asteroide es el único desastre natural que se puede evitar. El problema radica en la falta natural de información, en nuestra capacidad de reacción, y en el tiempo. La humanidad está muy acostumbrada a actuar después de los hechos, pero la intercepción y el desvío de un asteroide es un desafío gigantesco en materia de prevención.

Entonces, no hay mejor manera de evaluar esto que simulando un impacto con las peores condiciones, ¿verdad? Así fue como la NASA inició la simulación Planetary Defense, entregando a más de 200 científicos, ingenieros, y especialistas en servicios de emergencia el equivalente a ocho años para rastrear un asteroide en curso de colisión, determinar su naturaleza, y desviarlo. Bruce Willis no incluido.



El ejercicio comenzó con una alerta mínima: Un asteroide con un diámetro inicial de 100-300 metros fue detectado en una órbita cercana a la Tierra, y tiene el 1 por ciento de probabilidad de impactar al planeta el 29 de abril de 2027. ¿Su nombre? 2019PDC. Las propiedades generales de 2019PDC son similares a las del famoso 99942 Apofis, al que todavía seguimos de cerca por si acaso. A medida que los meses avanzaron en la simulación, los reportes se volvieron más perturbadores. 2019PDC es un binario de contacto con 200 metros de diámetro, y se dirige directamente a la ciudad de Denver. La bomba de Hiroshima… multiplicada por 34.000.



La solución: NASA, ESA, JAXA, Roscosmos y CNSA deciden construir seis dispositivos de impacto cinético. Después de múltiples desafíos técnicos y varias ventanas de lanzamiento perdidas, los dispositivos son lanzados en agosto de 2024. La buena noticia es que dan en el blanco. La mala es que transformaron a un objeto muy grande en dos. La parte mayor del asteroide fue desviada, pero un trozo de 60 metros de diámetro sigue su camino, con un nuevo objetivo: New York.


Tic-toc, tic-toc…

El plan de lanzar misiles nucleares al asteroide se ahoga en la estupidez política. Faltan menos de seis meses, y la única opción para el gobierno estadounidense es ordenar la total evacuación de New York y sus alrededores. Se calcula que en 2027, la Gran Manzana tendrá unos nueve millones de habitantes. Imaginemos el factor humano: ¿A dónde irá toda ese gente desplazada? ¿Qué pasa si algunos no se quieren marchar? ¿Y los puestos de trabajo perdidos? ¿Hipotecas, alquileres? La gente fue lo único que los científicos no lograron predecir.


La Gran Manzana dejó de ser grande…

2019PDC entró a la atmósfera terrestre a 19 kilómetros por segundo, y explotó 15 kilómetros sobre Central Park, liberando una energía equivalente a 1.000 bombas de Hiroshima. Todo en un radio de 15 kilómetros desapareció. ¿Manhattan? Historia. El daño se extendió a un radio de 68 kilómetros. Las defensas de la Tierra fallaron otra vez. El récord hasta ahora es 1 de 3: La Costa Azul desapareció en 2013, y salvaron Tokio en 2017, pero ahora perdieron a New York. Aún recordamos a Chelyabinsk. La próxima simulación será en 2021. ¿Buena suerte…?


Fuente: News.com.au



Escrito por Lisandro Pardo

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