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¿Cuántos terabytes de memoria tiene tu cerebro?


Cerebro

¿Hasta dónde puede llegar nuestra capacidad de memoria? La historia registra varios casos de memoria prodigiosa, y es interesante recordar lo que ha escrito acerca de ello uno de los más grandes novelistas que haya existido. Hoy, una edición literaria de To bit.

…empezó por enumerar los casos de memoria prodigiosa (…) Ciro, rey de los persas, que sabía llamar por su nombre a todos los soldados de sus ejércitos; Mitríades Eupator, que administraba justicia en los 22 idiomas de su imperio (…) Metrodoro, que profesaba el arte de repetir con fidelidad lo escuchado una sola vez. Con evidente buena fe se maravilló de que tales casos maravillaran.

Así describe Jorge Luis Borges, escritor argentino, a Funes, el ser humano de mayor capacidad de memoria que puede imaginarse. El extracto es del comienzo de su cuento Funes, el memorioso. Fue escrito hace casi cien años, y sorprende por su precisión y detalle.

Nosotros, de un vistazo, percibimos tres copas en una mesa. Funes, todos los vástagos y racimos y frutos que componen una parra. Sabía la forma de las nubes australes del amanecer del 30 de abril de 1882 y podía compararlas en el recuerdo con las vetas de un libro de pasta española que solo había mirado una vez y con la espuma que un remo levantó en el Río Negro en la víspera de la revolución.“.

¿Cómo se sentiría tener una capacidad infinita para memorizar todo lo que sucede a nuestro alrededor?

En la vida real ha habido muchas personas con capacidades extraordinarias para recordar. De esto ya nos hemos ocupado en NeoTeo, como es el caso de Kim Peek, un savant que fue el que inspiró la película Rain Man. Kim murió en 2009. Había nacido con malformaciones en su cerebro y se calcula que el momento de su muerte había memorizado más de de 12.000 libros. Podía recordar casi todo lo que veía con solo mirarlo una vez.

Los recuerdos de Funes no eran simples; cada imagen visual estaba ligada a sensaciones musculares, térmicas, etc. Podía reconstruir todos los sueños, todos los entresueños. Dos o tres veces había reconstruido un día entero; no había dudado nunca, pero cada reconstrucción había requerdo un día entero.

Daniel “Brainman” Tammet es otro conocido savant, que se hizo famoso por recitar, sin equivocarse, 22.514 dígitos decimales del número pi. El proceso le llevó más de cinco horas.

(Funes) dijo que había discurrido un sistema original de numeración (…) En lugar de 7.013 decía, por ejemplo, Máximo Pérez; en lugar de 7.014, El Ferrocarril; otros números eran Luis Melián Lafinur, azufre, la ballena, Napoleón… En lugar de 500, decía nueve.

La sociedad médica de Wisconsin tiene una fundación especialmente dedicada a los casos de los savants.

palabras

 

Una circunferencia en un pizarrón, un triángulo rectángulo, un rombo, son formas que podemos intuir plenamente. Lo mismo le pasaba a Funes con las aborrascadas crines de un caballo, con el fuego cambiante y con la innumerable ceniza, con las muchas caras de un muerto en un largo velorio.

Tal vez lo más curioso que suele suceder con quienes tienen este tipo de habilidades es que viven en un mundo de literalidad, una consecuencia casi inevitable de recordar cosas con tanto detalle. La literalidad es algo así como lo opuesto del pensamiento abstracto, de la generalización, de la poesía.

Funes era casi incapaz de ideas generales, platónicas. No solo le costaba comprender que el símbolo genérico perro abarcara tantos individuos dispares de diversos tamaños y diversa forma; le molestaba que el perro de las tres y catorce (visto de perfil) tuviera el mismo nombre que el perro de las tres y cuarto (visto de frente).

Ireneo tenía diecinueve años (…) me pareció monumental como el bronce, más antiguo que Egipto, anterior a las profecías y a las pirámides. Pensé que cada una de mis palabras, y cada uno de mis gestos, perduraría en su implacable memoria; me entorpeció el temor de multiplicar ademanes inútiles.

Volviendo a la pregunta del título, lo cierto es que la capacidad del cerebro parece inagotable. En el caso de Kim Peek, cada nuevo libro que almacenaba en su memoria no parecía hacer mella en su recuerdo de los libros anteriores.

¿Tú que piensas?

 

¡Hasta el próximo To bit!

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Escrito por Gianni Sabbione

Gianni Sabbione es editor literario, científico y músico. Como editor trabajó y trabaja en editoriales y medios internacionales de EE.UU., España y Latinoamérica. Es asesor en reorganización y automatización de áreas de IT e investigó en IA y redes neuronales.
Es cantante de su banda, Machaca, y aprovecha su perfil en Neoteo para promocionarla (www.machacaoficial.com.ar). Al menos hasta que se de cuenta el Sr. Director del sitio.

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