Tanto los entusiastas como los profesionales deben estar preparados para cualquier sesión de fotografía o vídeo, y todo comienza con una mochila y varios componentes esenciales. Desde baterías y tarjetas de memoria hasta filtros y un trípode sencillo, la diferencia entre obtener imágenes excelentes o perder un día entero puede estar en uno de estos accesorios... o en su ausencia. Hoy te recomendamos cinco elementos que no pueden faltar en tu equipo, y cómo conseguirlos sin incendiar el bolsillo.
Se dice que la suerte favorece a las mentes preparadas, y aunque algunas de las mejores fotografías del planeta han sido producto del azar, quienes las capturaron estaban en el lugar y momento adecuados... con un equipo a la altura de las circunstancias. No importa si estás empezando en la fotografía o si ya llevas años mirando el mundo a través de una lente: al salir al campo, todo se reduce a la combinación entre tu habilidad y los accesorios que prefieres para trabajar. Con el tiempo, cada fotógrafo desarrolla su propio arsenal y evalúa múltiples factores. ¿Tenemos suficiente energía? ¿Necesitaremos más tarjetas de memoria? ¿O tal vez un filtro para dar ese toque extra a las imágenes? Basta de preguntas. Abre tu mochila, aquí van nuestras recomendaciones:
Memorias, más memorias, ¡y estuches!
El espacio nunca es suficiente, ¿verdad? Cuando volvemos a casa y nos sentamos frente al ordenador, es fácil saber qué imágenes valen y cuáles van a la papelera, pero mientras estamos fuera queremos capturar «todo», y el espacio «jamás» debe agotarse. Dependiendo de tu cámara, necesitarás tarjetas SD o CompactFlash, y afortunadamente la variedad es enorme, con precios y capacidades para todos los gustos. Pero no vas a arrojar las tarjetas sueltas en la mochila, ¿cierto? Así es como se pierden las cosas: memorias, trabajos y cordura. Para evitarlo, no hay mejor aliado que un estuche de tarjetas. Gloxy comercializa una serie muy robusta, disponible en varios colores, pero también existen estuches híbridos que guardan memorias SD y CompactFlash a la vez.
Trípode
Concedido, guardar un trípode en la mochila es más complicado de lo que imaginamos, pero piensa en esto: Tal vez el clima no acompaña, estás cansado, con hambre, sed, frío o calor, los mosquitos te devoran, y el ruido molesta. Y si además los ojos te traicionan, ¿adivina qué? Las manos también. Dejar todo a cargo de la estabilización automática no siempre es buena idea; la solución más efectiva sigue siendo un clásico trípode. Puede que no lo necesites en todas las ocasiones, pero debería estar ahí cuando llegue el momento. Un excelente punto de partida es la serie Triopo, que ofrece un amplio repertorio de especificaciones y, por supuesto, precios.
No olvides que la marca Manfrotto es una apuesta segura: visita Trípodes Manfrotto para ver su catálogo.
Baterías
Les pasa a los fotógrafos, a los camarógrafos, a los YouTubers, a los streamers, a los que dependen del GPS, a los jugadores de Pokémon GO... a todos. La energía nunca es suficiente, por lo tanto, incluso con una sola cámara, deberías tener cierta «redundancia» en materia de baterías. Volvemos al territorio de Gloxy para explorar opciones. Tomemos un ejemplo: la Canon LP-E6, una batería relativamente común. Una unidad extra cuesta apenas 25 euros. ¿Vas a dejar pasar lo que podría ser «la» imagen de tu porfolio por no tener una batería de emergencia? Los modelos disponibles alcanzan a otras marcas además de Canon, y si deseas añadir una empuñadura, estás de suerte.
Filtros
Se supone que la belleza, al igual que la verdad, está en los ojos del espectador, pero cuando nos adentramos en la fotografía, lo cierto es que contamos con cierto poder de «manipulación» en el buen sentido de la palabra, y entre tantas herramientas, debemos destacar los filtros. El plan puede ser proteger el objetivo, reducir reflejos, modificar los niveles de luz o simplemente experimentar. Para ello necesitarás filtros ultravioleta, polarizadores, de densidad neutra y, por qué no, infrarrojos. Dentro de esa categoría, la oferta de filtros Hoya es impresionante. Puedes adquirir cada filtro por separado o en kits muy accesibles. De más está decir que debes tener en cuenta la medida de tu objetivo.
Kit de limpieza
Se acabó la sesión, el trabajo está completo, tus tarjetas guardan imágenes excelentes, y probablemente pienses en cómo seguir, pero antes... no suena nada mal darle un poco de cariño a tu cámara, ¿verdad? El cuidado preventivo también se extiende a las herramientas de fotografía, tanto si las usas a diario como si permanecen guardadas durante meses. Todo lo que requiere este paso es un kit de limpieza: un poco de cepillo, otro de aire, un paño, algunos bastoncillos con algodón en sus extremos, y nada de químicos agresivos. La idea es limpiar, no arruinar, y lo último que quieres ver es una mancha en la lente o en el plástico. ¿Cuánto cuesta algo así? Menos de 25 euros.
Sé que han quedado muchas cosas en el tintero: parasoles, lentes conversoras, cargadores alternativos, flashes, difusores, fotómetros... creo que pasaría Navidad y Año Nuevo antes de terminar. Pero aquí es cuando intervienen todos los que han leído esto, nuestros lectores. Mira tu mochila, tu «flota fotográfica». ¿Qué es lo que no te puede faltar jamás? Los comentarios están abiertos. ¡Buena suerte!