Libertad y economía en la mira

Sí, la Unión Europea (UE) quiere imponer la retención obligatoria de los datos ligados a llamadas telefónicas, mensajes, correos electrónicos o navegación durante un período de doce (12) meses como mínimo. El origen, destino, fecha, hora y lugar de cualquier comunicación deberán ser almacenados por las operadoras.

La preocupación recae sobre dos aristas importantes: la libertad y la economía. Por un lado, se cuestiona el respeto a las libertades civiles; por otro, las compañías se muestran preocupadas por la propuesta, que no menciona costos ni manera de reembolsar los gastos en que incurrirían.

Los números de la propuesta

Esto no es un detalle, ya que los costos serían de 180 millones de euros para cumplir con la medida, a los que se sumarían 50 millones anuales en costos operativos. Por otro lado, Londres habla de otros números y ofrece una compensación de solo 30 millones de euros para toda la industria del país.

El porqué de estas diferencias reside en considerar solamente los costos de almacenamiento o sumarles la tecnología y la mano de obra de la clasificación y la búsqueda de la información en el momento requerido. La incidencia del período de almacenamiento en los costos hace esencial la definición entre 3, 6 o 12 meses.

Para almacenar los datos, calculan que se necesitaría una memoria aproximada de 8 terabytes (8000 gigabytes) para los datos de telefonía y de 30.000 terabytes para los datos de Internet.

El impacto en los usuarios

Con estos números, nos damos cuenta de que los más golpeados por la nueva normativa serían los servidores de Internet y, por ende, este incremento recaería en los usuarios. De modo que las empresas lo tildan de "impuesto oculto" para los internautas, y consideran que no justifica una medida desmesurada de almacenamiento de datos, de los cuales la mayoría no daría utilidad alguna.

Con este paisaje, estamos ante una nueva restricción a nuestras libertades y a nuestros bolsillos.