Amazon explora, según se informó el 2 de octubre de 2026, una operación de financiación con inversores externos que trasladaría a un vehículo de propósito especial chips Nvidia Grace Blackwell valorados en unos 8.000 millones de dólares. Amazon arrendaría de nuevo el hardware, que ya estaría instalado en centros de datos de Estados Unidos.

Los chips ya están en centros de datos de EE. UU.

La propuesta abarcaría miles de chips en más de una docena de centros de datos, distribuidos en cinco estados, entre ellos Nevada y Virginia. Se trata de equipos que Amazon habría comprado o arrendado previamente, no de una nueva compra incluida en esta operación.

Los 8.000 millones de dólares corresponden al valor estimado de esos chips. El importe que pudiera obtener Amazon dependería de las condiciones de la operación.

Cómo funcionaría el vehículo de propósito especial

El plan trasladaría los chips a un vehículo de propósito especial —una estructura creada para gestionar una operación concreta— financiado por inversores externos. Esa estructura podría emitir deuda y ofrecer una participación de hasta el 10 %; después, Amazon arrendaría los equipos para seguir utilizándolos.

La transferencia de propiedad y el arrendamiento permitirían a Amazon conservar el uso de los chips mientras cambia la forma de financiar esos activos. La operación buscaría reforzar su balance y avanzar hacia un modelo con menos activos en propiedad. Su efecto económico dependería de la valoración de los equipos y de las condiciones de la deuda y del arrendamiento.