Qué es BitTorrent
BitTorrent es una red de intercambio de archivos con un numerosísimo grupo de adeptos. Al igual que otras redes peer to peer (P2P) —entre las que BitTorrent, eMule y Kazaa parecen reunir al mayor grupo de seguidores—, permite a los usuarios compartir sus archivos con otros integrantes de la comunidad.
Aunque la mayoría de las personas considera a BitTorrent como un programa P2P (peer to peer), en realidad es algo más que eso, porque añade la ventaja de las descargas directas, como el FTP. El término BitTorrent no solo designa el programa, sino también el protocolo de descarga que utilizan estos programas.
Oficialmente solo hay un cliente para manejar las descargas de la red BitTorrent, pero otras personas han creado sus propios clientes, más o menos parecidos al oficial, siempre haciendo uso de este protocolo. Entre los clientes no oficiales más utilizados se encuentra Azureus. Al tratarse de software libre (de código abierto), quien se considere capacitado puede crear su propia versión de BitTorrent. Cabe destacar que no contiene spywares, adwares ni ningún otro tipo de software oculto no deseado.
Ventajas e inconvenientes
En el capítulo de las ventajas, lo primero es que BitTorrent no presenta demoras al comenzar las descargas. En cuanto localizamos el archivo que queremos transferir a nuestro ordenador, hacemos clic y la descarga comienza de inmediato. Mientras haya un seed (alguien compartiendo ese fichero), la descarga continuará y tendremos la seguridad de que bajará completo. Esto ha animado a muchos usuarios de otros programas P2P, que no intentaban descargas de archivos grandes (tráilers de video, demos de juegos, etc.), a veces de cientos de megas, a pasarse a BitTorrent.
Claro que también tiene desventajas. La principal es que la cantidad de material disponible es muy inferior a la de otros programas P2P, y hace casi imposible encontrar material que no sea novedoso. Aunque existe un buscador de torrents, no lo consideramos la opción más viable porque todavía está en fase de pruebas; recomendamos buscar los torrents en páginas web especializadas. En general, da buenos resultados utilizar un buscador como Google para ubicar los torrents que necesitemos. También puede ser una buena idea combinar BitTorrent con otro gestor P2P, como eMule, y usar BitTorrent siempre que el archivo esté disponible; si no lo encontramos, podemos recurrir a eMule, que, aunque es algo más lento, sobre todo al comenzar la descarga, contiene muchos más ficheros disponibles.
Velocidad de descarga y ancho de banda
Si nuestra conexión contratada con el proveedor de Internet es lenta, la descarga de ficheros inevitablemente será lenta. También experimentaremos bajas velocidades de transferencia si usamos otros programas P2P simultáneamente, descargamos algo de una página web o realizamos cualquier otra actividad que ocupe ancho de banda.
Las razones anteriores son evidentes. Una causa no tan obvia, al menos si no leemos la documentación que acompaña al programa, es que si compartimos poco ancho de banda también recibiremos poco ancho de banda. Por eso se recomienda compartir el 75% del ancho de banda de subida. Por ejemplo, en una conexión ADSL típica de 256/128 kbps (kilobits por segundo), lo ideal sería compartir unos 12 Kb (kilobytes). No confundamos los kilobits con los kilobytes: cada byte son 8 bits, así que ((128/8) x 0,75) = 12 Kb. Los “256k” que nos vende nuestro proveedor son kilobits, y hay que dividirlos por 8 para obtener kilobytes, la medida a la que estamos más acostumbrados.
Si hay pocos peers (ordenadores conectados al tracker para descargar un archivo), la descarga puede ser lenta. Si no queda ningún seed (ordenadores que comparten el 100% del archivo), la velocidad puede ir descendiendo hasta incluso pararse, si no hay ninguna copia distribuida.
BitTorrent soporta “resume”, es decir, puede continuar la descarga de un fichero desde el punto en que quedó cuando apagamos el ordenador o nos desconectamos de internet. En la mayoría de los clientes basta con abrir de nuevo el .torrent y guardarlo en el mismo lugar donde se estaba descargando; en otros, con abrir el programa ya comienza a descargar. Es probable que al continuar la descarga se pierdan algunos MB, porque el fichero se baja en pequeños trozos y los trozos que estaban a medias al cerrar el programa se pueden perder.
El programa se limita a crear un “enganche” con el navegador instalado en el ordenador: cuando damos doble clic sobre un enlace a un archivo de la red, el navegador comienza la descarga, como si se tratara de una descarga desde un sitio normal y corriente.
Clientes de BitTorrent
Existen varios clientes de esta red. Los más populares incluyen a BitTornado, TorrenTopia, BitTorrent ++ (el cliente oficial de BitTorrent) y, quizá el más usado, un cliente escrito enteramente en Java llamado Azureus. Por estar escrito en Java, lo encontramos en versiones para casi todas las plataformas imaginables: Windows, Linux, Mac OS X y Solaris. Por supuesto, está traducido al castellano.
Frente a la ventaja de la portabilidad, tenemos la contra de tener que instalar la máquina virtual Java, el “runtime environment”, necesario para ejecutar el programa.
Glosario de términos de la red
Antes de nada, conviene aclarar el significado de algunos términos que se usarán a lo largo de la explicación.
Los trackers son servidores: los únicos ordenadores que saben dónde se encuentran todos los usuarios y a los que todos se conectan para encontrar al resto de la comunidad.
Los denominados seeds son los ordenadores que tienen el 100% del archivo que queremos descargar. Estos usuarios envían el archivo al resto de la comunidad P2P; tan solo lo envían y no reciben nada. Puede tratarse, por ejemplo, de un ordenador que distribuya una versión de Linux o un tráiler de video.
Los peers son los ordenadores que descargan los archivos de todos los peers y, a la vez, suben a otros peers los trozos de fichero que ya han descargado.
Cómo funciona una descarga
Ahora que conocemos la función de cada ordenador dentro de la red, podemos ver qué procesos ocurren para bajar un archivo, desde el momento en que se comparte hasta que desaparece de la red.
Cuando alguien decide compartir un archivo en BitTorrent, lo primero que debe hacer es generar un .torrent y enviarlo a un tracker. En el .torrent se incorpora la información necesaria para que el tracker pueda interpretarla. Luego se abre el .torrent con un cliente de BitTorrent cualquiera y se indica como lugar de descarga el mismo sitio donde tenemos el original. Al tenerlo descargado al 100%, nos convertimos automáticamente en un seed.
Hay que tener en cuenta que el tracker divide el fichero en trozos de unos 512 Kb aproximadamente cada uno; por ejemplo, un archivo de 700 Mb se dividiría en 1400 trocitos. Esto se hace para que, si por algún motivo nos caemos o se cierra el programa, perdamos solo uno de esos trozos y no todo el fichero que ya hayamos descargado.
Cada vez que un nuevo usuario se conecta, se añade un peer a la red y empieza a recibir trozos del archivo, ya sea desde otro peer o desde un seed. Cuando consigue el 100% del archivo, pasa automáticamente de ser peer a convertirse en seed, y así sucesivamente. Cuantos más seeds y peers haya, más rápidamente bajará un archivo. Por eso es muy importante seguir compartiendo aunque tengamos el archivo descargado por completo.
Los archivos desaparecen de la red BitTorrent en el momento en que el tracker los descarta. El tracker suele hacerlo a las 24 o 48 horas seguidas sin la conexión de ningún seed, aunque puede variar según su configuración.
Otro aspecto importante es que no siempre estamos bajando datos desde los mismos ordenadores, sino que se va cambiando. Lo constante es la conexión con esos ordenadores (la lista de usuarios que tenemos), y esa conexión solo se corta cuando uno de los dos usuarios se desconecta. Incluso se mantienen las conexiones que teníamos aunque el tracker se caiga, aunque en ese caso no podrán conectarse nuevos usuarios.
Conclusión
Los programas que permiten el intercambio de ficheros entre pares han permitido a muchos nuevos artistas dar a conocer sus trabajos, sin caer en las garras de un contrato con una gigantesca empresa discográfica. Muchas distribuciones de sistemas operativos (con Linux a la cabeza) o de juegos (demos, freeware) son posibles, en gran medida, gracias a estos programas.
Resulta evidente que programas de este tipo van a seguir existiendo y, de hecho, cada vez contarán con comunidades de usuarios mayores y más dispuestos al intercambio de información. De nosotros depende el uso que demos a estas herramientas.
Más información Más información Más información