Al igual que el formato HD-DVD, Blu-ray promete ser el formato que se utilizará en los próximos años para almacenar vídeo y otros tipos de datos. Blu-ray es la culminación de una tecnología que comenzó con la tarjeta perforada.
De la tarjeta perforada al disco óptico
En el principio de los tiempos, al menos informáticamente hablando, allá por fines del siglo 19, Hollerith inventó la tarjeta perforada para guardar información sobre censos. Si bien hoy un sistema semejante parece cosa de risa, en su momento permitió automatizar tareas que, realizadas de forma manual, eran sumamente tediosas. Una tarjeta perforada era básicamente un cartón rectangular con agujeros repartidos en filas y columnas. Se pasaba la tarjeta por un lector, que intentaba pasar una aguja metálica por cada agujero y, si lo lograba, cerraba un contacto eléctrico que representaba un “1”.
Ya a mediados del siglo 20 se comenzó a reemplazar la tarjeta perforada por una cinta continua de papel, lo que permitía guardar mayor cantidad de información. Esta cinta funcionaba de manera similar, pero utilizaba para su lectura un rayo de luz en lugar de una aguja.
Un CD-ROM o DVD es en esencia una cinta perforada, pero con agujeros mucho más pequeños, distribuidos en forma de espiral sobre la superficie del disco en lugar de estar a lo largo de una cinta. Se utiliza un láser para verificar si existe o no un “agujero” sobre el disco.
El motivo que impulsó el reemplazo de cada uno de esos sistemas por el siguiente fue el mismo: la capacidad de almacenamiento del soporte. Periódicamente, y cada vez con mayor frecuencia, el soporte utilizado se vuelve obsoleto debido al aumento del volumen de datos que es necesario almacenar.
Este repaso de la historia de los medios ópticos permite comprender por qué el DVD, con su enorme capacidad de almacenamiento, debe ser reemplazado: el espacio necesario para el almacenamiento de películas en alta definición es tan grande que los más de 9 GB disponibles en un DVD dual-layer resultan insuficientes. Este es el hecho que torna imperiosa la aparición del disco Blu-ray, cuyas características analizaremos a lo largo de este artículo.
Capacidad y formatos del Blu-ray
Tal como ha ocurrido con el CD-ROM, originalmente concebido para almacenar audio, y con el DVD, pensado como soporte para vídeo, el disco Blu-ray se define como un soporte para el almacenamiento de vídeo de alta definición (HD), pero, al igual que los dos anteriores, también permite guardar gran cantidad de datos de cualquier clase. Para tener una idea de su capacidad, un disco Blu-ray puede alojar de 25 GB a 50 GB, dependiendo de si se utilizan una o las dos caras del mismo. En lo estrictamente referido al vídeo, la utilización de los codecs más nuevos permitirá almacenar, por GB, una mayor cantidad de tiempo de vídeo, y con mayor calidad, que la que permitiría un DVD.
Si 50 GB pueden parecer suficientes para casi todo lo que imaginemos —después de todo, muchos ordenadores tienen discos duros más pequeños que eso—, en las especificaciones del formato Blu-ray se prevé la adición de más capas al disco, con lo que teóricamente podríamos ver discos multi-layer con capacidades de hasta 200 GB en un futuro muy cercano.
Puestos a almacenar vídeo HD, en un disco de 50 GB encontramos que podemos guardar hasta 9 horas de vídeo; si nos restringimos a vídeo estándar (con calidad DVD, o SD por standard-definition), ese tiempo se estira hasta 23 horas. El costo del disco virgen de 50 GB será en principio de unos 35.00 u$s, y su hermano pequeño, el de 25 GB, costará unos 20.00 u$s (precios del fabricante TDK).
Por supuesto, y como pasa con los DVD, será posible utilizar un disco Blu-ray para otros propósitos diferentes del almacenamiento de vídeo. Para ello, el consorcio ha definido hasta hoy otras tres especificaciones:
BD-ROM (Blu-ray Disc – Read Only Memory): se trata de un formato de solo lectura dedicado básicamente a la distribución de contenidos, como películas, videojuegos, software de ordenador, etc.
BD-R (Blu-ray Disc – Recordable): fue especialmente concebido para el almacenamiento de datos mediante un ordenador o para ser utilizado en grabadoras de vídeo doméstico.
BD-RE (Blu-ray Disc – Rewritable): este es el disco que será utilizado en nuestros ordenadores como medio de almacenamiento preferido, ya que básicamente es el reemplazo de un DVD regrabable, pero con 25 GB a 50 GB de capacidad.
Además de estos tres, se prevé la definición de híbridos que combinen la tecnología del DVD con la de Blu-ray en un mismo disco, de modo que puedan ser utilizados en ambos tipos de reproductores. Algo similar a lo que se hace hoy con los discos “duales” CD-ROM/DVD, legibles por el reproductor de CD por una cara y por el de DVD por la otra, típicamente utilizados para distribuir álbumes musicales con vídeos en la cara DVD.
Velocidad de transferencia
Como es habitual en los medios de este tipo, la velocidad se mide en “x”, donde “1x” es la menor velocidad de transferencia permitida por el dispositivo y las demás son múltiplos de esta. “1x” para un disco Blu-ray significa 36 Mbps. Como comparación, sirva el dato de que “1x” de un CD-ROM equivale a 150 Kbps, o los 11.08 Mbps que puede transferir un DVD a “1x”. Dado que para reproducir un vídeo de alta definición se necesita una transferencia mínima de datos de 54 Mbps, se espera que los reproductores de BD-ROM tengan como mínimo una velocidad de “2x”.
Blu-ray puede alcanzar velocidades de transferencia de datos más altas gracias a su gran apertura numérica, hecho que le permite un consumo de energía del láser y una velocidad de giro del disco menores que las de un DVD para leer la misma cantidad de información.
Existe un límite en el número de “x” máximo alcanzable, porque la cantidad de datos transferidos por segundo está determinada por el hardware que mueve el disco, por un lado, y por la resistencia física de los discos, que no pueden girar a una velocidad demasiado alta sin “centrifugarse”, por otro. En el caso del Blu-ray, el límite para la velocidad máxima de giro ronda las 10000 RPM, con lo que tendríamos en el borde externo del disco una velocidad de 12x y una transferencia de 400 Mbps. Según la Blu-ray Disc Association, pronto veremos reproductores de 8x transfiriendo 288 Mbps.
El láser azul y la compatibilidad
Blu-ray utiliza un láser de color azul (para ser exactos, azul-violáceo) para alcanzar las mayores densidades de grabación. Esto es posible porque la longitud de onda del láser azul es menor que la del rojo, lo que permite una “mayor resolución” a la hora de discriminar las marcas (pits) en los discos. Esto se debe a la mayor apertura numérica alcanzada por este tipo de láseres.
No obstante, una de las ventajas que ofrece el formato Blu-ray es la compatibilidad hacia atrás con los discos CD-ROM y DVD existentes: un reproductor de Blu-ray será capaz de leer CDs y DVDs sin problemas, tal como una lectora de DVD generalmente lee CD-ROMs. No está de más recordar que el proceso inverso es imposible: no se podrán leer discos Blu-ray con un reproductor de DVD o CD, ya que la resolución alcanzada por un láser rojo es absolutamente insuficiente para discriminar los datos almacenados en un disco Blu-ray.
Vídeo y audio: códecs soportados
Leyendo la documentación de Blu-ray encontraremos que el formato MPEG-2 estará soportado, básicamente para proveer soporte a los DVD que se reproduzcan mediante un reproductor Blu-ray y para permitir la grabación de HDTV. El codec muy de moda H.264, a veces llamado SMPTE VC-1, también está incluido. Por supuesto, nada impide guardar archivos codificados mediante cualquier codec que se nos ocurra en un disco Blu-ray, pero no está garantizada su reproducción en cualquier reproductor. Por ejemplo, si incluimos una película en formato “DivX” o “XviD”, podremos reproducir el disco en una PC (que tenga instalados los codecs apropiados) pero no en un BD-Player estándar.
Blu-ray es capaz de reproducir audio codificado con una gran variedad de métodos, entre ellos los codecs Linear PCM (LPCM, con hasta 8 canales de audio sin comprimir), Dolby Digital (DD, utilizado en los DVD y conocido como AC3, 5.1 canales y surround), Dolby Digital Plus (DD+, 7.1 canales y surround), Dolby TrueHD (extensión del formato MLP, 8 canales de audio comprimidos sin pérdida de datos), DTS Digital Surround (también heredado de los DVD, 5.1 canales y surround) y DTS-HD (extensión de DTS, mayor bitrate y hasta 8 canales).
Protección anticopia
En cuanto a las restricciones implementadas para evitar la piratería, el nuevo estándar incluye características interesantes para proteger los derechos de autor de los datos incluidos en estos soportes. El consorcio que formula las especificaciones del formato Blu-ray permite la distribución del contenido de cualquier disco desde un ordenador a los dispositivos de la casa que estuvieran conectados a través de un media center, aunque estas conexiones serán controladas por el sistema mediante un nuevo mecanismo de protección incluido en el AACS y conocido como copia gestionada obligatoria (mandatory managed copy, MMC).
Esto es un nivel menos restrictivo que el propuesto en un principio, llamado copia gestionada (managed copy, MC). La copia gestionada obligatoria (MMC), a diferencia de la copia gestionada (MC), permite realizar al menos una copia de un disco para enviarla a un servidor de datos o adonde se quiera. Esto fue pedido especialmente por empresas informáticas como HP, Microsoft o Intel, ya que necesitan que los consumidores puedan almacenar películas en los ordenadores con Media Center y utilizar sus redes domésticas para distribuir la película por todos los dispositivos compatibles de la casa. Sin esta modificación, HP (segundo fabricante de ordenadores del mundo) negaba su apoyo al formato y defendía el disco HD-DVD (ver artículo sobre este formato en NeoTeo).
La diferencia entre el esquema de protección AACS y otros, como el CSS que se utiliza en el DVD, es que en el primero, cuando se detecta que se ha utilizado un reproductor para un uso indebido, se puede revocar la clave de desencriptado de ese aparato concreto, de forma que quede inutilizado para desencriptar todos los títulos que se publiquen posteriormente. Esto es algo que ha sido muy resistido por las asociaciones de consumidores de varios países.
El respaldo de los estudios de cine
Blu-ray ha sido muy bien recibido por los principales editores de contenido en DVD: los estudios de cine. Al menos siete de los ocho principales estudios han anunciado lanzamientos en el nuevo formato, y la oferta inicial de títulos incluye más de 100 películas. Los estudios lanzarán de manera simultánea los nuevos títulos en DVD y Blu-ray, e irán agregando a sus catálogos reposiciones de los clásicos.
La compatibilidad “hacia atrás” con el CD y el DVD, gracias a un pick-up compatible con los tres formatos, hace posible la coexistencia del Blu-ray con el DVD. De hecho, los reproductores de Blu-ray incorporan una tecnología de escalado que permite generar imágenes de 1080p/1080i a partir de un DVD, por lo que se verán mejor que antes.
Es de suponer que más pronto de lo que pensamos veremos en nuestra mesa de vídeo un reproductor Blu-ray.
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