No hay nada mejor que tener una fuente personal de energía cuando llevamos varios dispositivos electrónicos encima todo el tiempo. ¿Qué te parecería un casco con paneles solares para captar energía mientras caminas? ¿O mientras esquías? Pues el modelo que ha presentado el Instituto Fraunhofer es un casco de esquí con celdas solares flexibles de alta eficiencia apuntando al cielo y que nos servirán como un cargador de nuestros gadgets y como alimentación de un sistema de comunicación portátil.

Carga baterías con un casco de celdas solares flexibles
Carga baterías con un casco de celdas solares flexibles

La energía solar está siempre en disputa, eso no lo vamos a disputar. Pero la cuestión es que, a nivel de portabilidad, todavía ofrece un horizonte de desarrollo que no hemos conseguido alcanzar, por lo menos a nivel masivo. Desde el Instituto Fraunhofer se muestra un invento que da cuenta de que el asunto se ha pensado, al menos como una simple idea materializada para que de ella se desprendan otros usos y otros medios. Se trata de un casco de esquí alpino dotado con una serie de cuatro paneles solares en la parte superior. De esta forma, a medida que circulamos por las rutas nevadas de algunas geografías, podremos ir cargando nuestros dispositivos electrónicos con la energía generada sobre nuestras cabezas.

Resistencia, comunicación y precio estimado

La constitución de los paneles llama la atención por su aparente indestructibilidad. Al estar construidos en silicio mono-cristalino, la durabilidad se ha aumentado bastante en relación con los paneles solares convencionales. Asimismo, la forma en la que están presentados sobre el casco, aprovechando la curvatura para tomar energía desde todos los puntos, ayuda a que, cuando recibes un golpe muy fuerte, estas celdas no se quiebren. Pero si lo hacen, los ingenieros del Instituto Fraunhofer anunciaron que el sistema igual funcionará con una celda averiada.

Claro que la generación de energía portátil a través de un casco con celdas solares flexibles que transita por zonas gélidas queda de lado parcialmente cuando damos cuenta de que posee un módulo de comunicación vía Bluetooth. El casco mismo podrá servir como micrófono y auricular para establecer conversaciones a través de los dispositivos que estás cargando. Para los rápidos de mente y para los ávidos dementes; sí, sería ideal para equipos de rescate o para trabajar en zonas peligrosas y en donde tengan que trabajar por largas horas, como en el Ártico o la Antártida.

El sistema podrá cargar tanto MP3 como luces de todo tipo, aunque no especificaron datos técnicos sobre la capacidad; su eficiencia será mayor a un 20%. Como saben, las celdas solares trabajan de manera ventajosa en temperaturas frías y, aunque a las baterías esto no les hace mucho bien, la combinación continúa siendo ventajosa para los usos que pretende este invento.

El casco con celdas solares flexibles de alta eficiencia, según varios sitios, podría rondar los 400 dólares para fin de año, pero el conjunto de celdas podría costar unos 130 dólares, variable según modelo, tamaño, capacidad, etc. ¿A ti qué te parece?

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