Algunos operadores de cable ofrecen convertir tus dispositivos en Smart TV, pero no hace falta contratar nada externo. Basta con comprar un Raspberry Pi, equiparlo con los accesorios adecuados y conectarlo al televisor por HDMI (o por RCA si buscas una experiencia retro). En esta guía te contamos cómo crear un centro multimedia con Raspberry Pi, con varios complementos que te facilitarán la vida.
Centro multimedia con Raspberry Pi, fácil y barato
El concepto de HTPC no es nuevo, pero en estos últimos años han aparecido muchas variantes. Unos buscan almacenamiento masivo para películas y música en la red local; otros quieren múltiples fuentes de conexión a la vez; y otros prefieren un equipo lo más silencioso y compacto posible. Eso suele ser un reto, porque la mayoría de los ordenadores usan refrigeración activa y el formato ITX encarece la factura. Pero la ecuación cambió por completo gracias a un solo desarrollo: El Raspberry Pi.
Raspberry Pi
Sin minicomputador no hay centro multimedia, así que el primer paso es comprar un Raspberry Pi, a menos que ya tengas uno guardado en un cajón. Técnicamente, cualquier modelo sirve, pero yo iría directo al modelo 3 B+, que ofrece mayor rendimiento, WiFi ac, soporte PoE, Bluetooth actualizado y un consumo energético algo menor que su predecesor.
Almacenamiento
El potencial de un centro multimedia con Raspberry Pi se aprovecha bien con streaming, pero tarde o temprano querrás guardar música y películas. Por compatibilidad, recomiendo una microSD de hasta 32 GB para el sistema; si necesitas más espacio, conecta un pendrive a un puerto USB. Entre ambos, no gastas más de 30 euros.
Energía, carcasa y refrigeración
Parte del encanto de un centro multimedia con Raspberry Pi es que puede funcionar 24/7 sin intervención. Para eso necesitas tres cosas: una fuente de alimentación de 3 amperios o más, un kit de refrigeración con disipadores de aluminio o cobre, y una carcasa. Nuestra guía de carcasas para Raspberry Pi muestra varias opciones; hoy nos quedamos con el kit Aukru 3 en 1, todo por apenas 13 euros. Imbatible.
Un mando a distancia
La configuración inicial del software probablemente requiera un teclado y un ratón, pero después lo mejor (y lo más cómodo) es un mando compatible con Raspberry Pi. Dos opciones: el mando Neuftech con sensor infrarrojo extensible, o el teclado inalámbrico Rii Mini i8 con touchpad y teclas QWERTY.
Un cable HDMI
Aquí no hay misterio. Puedes tomar prestado el cable de otro aparato; solo asegúrate de no pagar de más (el cable de AmazonBasics está al límite de lo que pagaría) y de que tenga longitud suficiente.
¡Software!
La forma más sencilla de instalar el software de reproducción es NOOBS. Formatea la microSD en FAT32, descarga NOOBS de la página oficial, copia el zip a la tarjeta, conéctala al Raspberry Pi y elige LibreELEC (un entorno dedicado a Kodi). Otra opción muy atractiva es OSMC, con interfaz minimalista y fácil de usar. Después querrás añadir addons, incluido Netflix (eso incluye a Netflix). Si sigues la ruta de LibreELEC/Kodi, revisa nuestra guía de repositorios. También te recomiendo ver este vídeo (en inglés, pero fácil de seguir):
¡Y eso es todo! Tu centro multimedia con Raspberry Pi está listo. Cuando lo domines, seguro que piensas en cortar la televisión por cable y unirte a los cord-cutters. ¡Buena suerte!
https://old.neoteo.com/retropie-guia-de-instalacion/