La ciencia ficción no solo entretiene o educa –aunque a veces mal–, sino que también inspira. Esto es lo que le ha ocurrido a un dúo de ingenieros de la Universidad Politécnica de Cataluña, que, basándose en una escena de Back to the Future, crearon un experimento que combina ecología, velocidad e ideas para combustibles alternativos. El resultado es un coche a radiocontrol que funciona convirtiendo aluminio y agua en un combustible que lo impulsa y le permite alcanzar velocidades de hasta 30 km/h sin emitir un gramo de CO2, al que llamaron DalH2Orean.

Coche a radiocontrol que se alimenta de aluminio
Coche a radiocontrol que se alimenta de aluminio

La inspiración de Regreso al Futuro

Para quienes disfrutaron la última escena de la película Regreso al Futuro, ver llegar al doctor Emmett Brown desde el futuro con el Delorean actualizado fue algo sumamente impactante. Pero cuando el científico decidió alimentar su invento, no lo hizo con barras de plutonio, sino que depositó una lata de refresco de aluminio –entre otras cosas– dentro del condensador de flujos y lo demás es historia pasada, o futura, como quieran. El asunto es que, remitiéndose a esta escena y a esta particular manera de dar energía a uno de los bólidos más importantes de la historia del cine, el equipo de estudiantes del Politécnico de Cataluña creó un coche a radiocontrol que se alimenta de aluminio o, más precisamente, como se anunció en el comunicado de prensa: de anillas de latas de refresco.

Así funciona el dAlH2Orean

El nombre que le han puesto es dALh2orean, y el coche se compone de un sistema dotado de una pila de combustible que se nutre de la conversión de residuos de aluminio en la propulsión que mueve este coche de energía totalmente limpia.

Como catalizador para la mezcla se utiliza sosa cáustica disuelta en agua, que en combinación con el aluminio genera hidrógeno. Luego de ser filtrado con vinagre, se seca y se enfría para que el hidrógeno llegue a la pila y el milagro se produzca. Además de ser un proceso totalmente inocuo para el medio ambiente, ya que no genera dióxido de carbono y evita el largo proceso de degradación del aluminio desechado, el combustible resulta ser económico a largo plazo y puede impulsar este tipo de coche a radiocontrol a 30 km/h durante 40 minutos completos, hasta requerir una nueva recarga.

Un proyecto para reciclar aluminio

Desde el blog del coche a radiocontrol alimentado por aluminio y sus creadores, el estudiante Aleix Llovet y el profesor Xavier Salueña, se comenta que el tipo de reacción que impulsa al dAlh2orean real es ya conocida, pero suponemos que la idea es centrarla en un prototipo como el presentado para que se difunda su utilización y genere una industria viable.

Muestra de esto puede ser que el producto patentado como dAlh2orean está siendo objeto de promoción en el proyecto Aluminio, una iniciativa de la misma universidad para llevar a los vehículos convencionales este tipo de tecnologías de combustible, por lo que se podría reciclar mejor el aluminio y dar un doble beneficio para aprovechar y fomentar la finalización de los ciclos de vida de los minerales.

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